Carlos Iglesias corrige las acusaciones de Ecologistas en Acción referentes a “una serie de vertidos peligrosos” en Sabiñánigo

Ecologistas en Acción Aragón denuncia a través de un comunicado la existencia de una serie de vertidos considerados peligrosos procedentes de la fundición de los antiguos hornos de Inespal entre los que se sospecha que se haya aprovechado y vertido más materiales de otra procedencia.

En el comunicado se hace referencia a ?una parcela situada al noreste de la factoría de Alcoa, donde están depositados, de forma indiscriminada, los escombros, las escorias y los fondos de fundición de los antiguos hornos de Inespal entre los que se encuentra un 30% de productos altamente contaminados con creolitas, haluros y otros compuestos de metales pesados?. La organización ecologista asegura que estos materiales tienen una gran capacidad tóxica, lo que confiere a todo el conjunto de los residuos el carácter de peligrosos. Añade que el sorprendente volumen de la masa de residuos induce a la sospecha de que se haya aprovechado para verter materiales de otra procedencia.

Por su parte, Carlos Iglesias, alcalde de Sabiñánigo, ha manifestado en declaraciones a Radio Huesca Digital que ?en el comunicado hay que distinguir dos aspectos diferentes; la parcela objeto del escrito no pertenece a Alcoa, esta fábrica deposita sus residuos perfectamente calificados como inertes por el órgano autorizado para ello, en el vertedero de residuos industriales no tóxicos y por otra parte, el vertedero al que se hace referencia, está en terrenos pertenecientes a la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) y contiene residuos de demoliciones de cubas de electrolisis. La SEPI con objeto de rehabilitar, sellar e integrar paisajísticamente este vertedero realizó un proyecto de rehabilitación y clausura del mismo de acuerdo con la directiva europea 1999-31/CE del Consejo?.

Iglesias explica que ?este proyecto se sometió a informe de la Dirección general de calidad Ambiental la cual por resolución del 18 de Abril de 2002, autorizó la clausura del vertedero de Aurín con una serie de condicionantes que debe cumplir la SEPI. Esta sociedad ha adjudicado recientemente las obras de clausura y una vez obtenida la correspondiente licencia Municipal las está ejecutando en este momento con el consiguiente aporte de tierras y materiales de sellado?.

?En resumen, dice Iglesias, se trata de una actuación medioambiental de la que todos nos debemos sentir satisfechos, pues recupera y rehabilita paisajísticamente un vertedero ya existente?

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