Broncear nuestra piel de forma responsable puede prevenir el cáncer de piel

Durante las vacaciones estivales, muchos oscenses están expuestos a los rayos solares más que en cualquier otro período. La precaución y el conocimiento de nuestro tipo de piel, la aplicación correcta de cremas protectoras y las recomendaciones del especialista son esenciales para prevenir efectos irreparables e inmediatos.

Se debe evitar la exposición solar a mediodía y los ojos deben protegerse con gafas de sol apropiadas. La aplicación de un protector solar en las partes del cuerpo que queden expuestas es necesaria pero ésto no implica que se pueda prolongar el tiempo de exposición. No hay que olvidar que las partes más sensibles como la nariz, las orejas, el cuello, la parte superior de la espalda u otras. También existen colectivos de riesgo que, en función del tipo de piel, deben seguir las recomendaciones del médico, como los niños y las personas mayores. Éstos deben protegerse de las exposiciones prolongadas y beber mucha agua para evitar la deshidratación.

El efecto protector de las cremas solares no sólo depende de la calidad de éstas sino que depende de la correcta aplicación, es decir, en cantidad suficiente. Las lociones de protección solar deben aplicarse unos 45 minutos antes de tomar el sol y después de cada baño. Si los protectores son utilizados correctamente pueden protegernos del eritema, cáncer de piel y fotoenvejecimiento.

Debido a que la proyección vertical de los rayos ultravioleta se hace más intensa y peligrosa, las recomendaciones más habituales para protegerse de los rayos solares son, entre otras, evitar la exposición de los rayos solares y permanecer a la sombra en las horas centrales del día, ponerse un sombrero y aplicarse una crema de protección adecuada y, sobre todo, conocer nuestra piel teniendo siempre presente que la exposición debe realizarse de forma responsable y prudente.

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