El fiscal pide 75 años para el etarra acusado de asesinar a dos guardias civiles en Sallent de Gállego

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El fiscal solicita una condena de 75 años de prisión para el miembro de ETA José Ignacio Guridi Lasa por el atentado que costó la vida a los guardias civiles Irene Fernández Perera y José Ángel de Jesús Encinas en la localidad oscense de Sallent de Gállego el 20 de agosto de 2000. El juicio se celebra este lunes en la Audiencia Nacional. El atentado causó un profundo dolor en todo el valle de Tena ,supuso el atentado más importante perpetrado por la banda terrorista ETA en la provincia de Huesca. Según informa Aragón Press.

Según las conclusiones provisionales del fiscal, desde 1999 Guridi Lasa formaba parte del "comando Totto" de ETA, junto a los procesados en rebeldía Aitor Aguirrebarrena Beldarrain y Asier Arzalluz Goñi. El comando recibía las órdenes, la información y los medios materiales para cometer los atentados del entonces jefe del "aparato militar", Francisco Javier García Gaztelu, detenido en Francia el 22 de febrero de 2001.

García Gaztelu informó a Guridi Lasa de que en la localidad de Sallent de Gállego había un vehículo oficial de la Guardia Civil, un Nissan Patrol, al que se le podía colocar una bomba-lapa y hacerla estallar con facilidad, porque tenía que permanecer estacionado fuera del acuartelamiento por falta de espacio.

A mediados de agosto de 2000, los miembros de comando se trasladaron hasta esa localidad y comprobaron la información recibida. Con el material explosivo entregado por García Gaztelu, Guridi Lasa confeccionó una bomba-lapa en una nave industrial de Zizurkil.

La tarde del 19 de agosto de 2000, los tres terroristas viajaron a Sallent de Gállego y Guridi Lasa colocó la bomba-lapa bajo el asiento del conductor del vehículo oficial de la Guardia Civil. El artefacto estaba compuesto por tres kilos de dinamita-goma, con un dispositivo de iniciación eléctrico y otro anti-movimiento.

Sobre las 6,00 horas del 20 de agosto, se produjo la deflagración cuando el vehículo se desplazó "hacia atrás" aproximadamente un metro. Falleció en el acto la agente de la Guardia Civil Irene Fernández Perera, y resultó herido muy grave su compañero José Ángel de Jesús Encinas, quien murió poco después en el hospital San Jorge de Huesca.

También se produjeron numerosos desperfectos en los vehículos y en los inmuebles cercanos al frontón público situado junto al acuartelamiento de la Guardia Civil, en la plaza Valle de Tena, donde estaba aparcado el Nissan Patrol.

Para el fiscal, Guridi Lasa es autor de dos delitos de asesinato terrorista y un delito de estragos, por los que pide 75 años de prisión, una indemnización de 300.506 euros para los familiares de cada una de las víctimas y el pago de los daños materiales causados.

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