En el atentado de Sallent se colocó más dinamita de la necesaria para matar

2004072828 atentado sallent.jpg

Los expertos en explosivos, han testificado este miércoles en la tercera y última sesión del juicio, que los autores del atentado de Sallent de Gállego colocaron más dinamita de la necesaria para asegurar el resultado mortal de su acción criminal, según informa Aragón Press.

Los peritos han explicado que la bomba-lapa colocada en los bajos del vehículo oficial de la Guardia Civil, tenía una carga explosiva de "entre dos y tres kilos de dinamita-goma".

"Con un kilo hubiera sido suficiente para causar la muerte", han afirmado los peritos, lo que demostraría la "premeditación" con la que actuaron los terroristas.

La explosión alcanzó a los guardias civiles Irene Fernández Perera y José Angel de Jesús Encinas, quienes presentaban dos tipos de heridas como consecuencia de la onda expansiva y de la metralla, "mortales en ambos casos", y sus cuerpos quedaron destrozados, según han testimoniado los forenses de Huesca. La agente "tuvo una muerte instantánea", mientras que su compañero, "tuvo una pervivencia de entre cinco y quince minutos", han añadido los forenses.

El fiscal Jesús Alonso ha mantenido su petición inicial de 75 años de prisión para José Antonio Guridi Lasa, y ha defendido la validez como prueba de cargo de su confesión policial, en la que detalló los atentados en los que había participado y ha admitido que había confeccionado y colocado la bomba-lapa en el vehículo de la Guardia Civil. También ha destacado los datos aportados hoy por los forenses y los peritos en explosivos, que ratifican el "propósito de matar" que tenían el acusado y sus compañeros del "comando Totto".

La acusación particular del Ayuntamiento de Sallent de Gállego y de la Asociación Víctimas del Terrorismo se ha sumado a las conclusiones del fiscal, y han reclamado una sentencia condenatoria. El letrado del Ayuntamiento ha destacado que su presencia en el juicio obedecía a su deseo de representar a los pueblos "que están sufriendo atentados, porque éstos dificultan la convivencia".

Por su parte, el abogado de la AVT, Juan Carlos Rodríguez Segura, ha solicitado, una vez más, que se valorara la actitud de silencio del acusado como una prueba de su culpabilidad, y ha recordado el dicho popular de "quién calla, otorga".

La abogada de la defensa, Ainhoa Baglietto, no ha realizado el informe final, "por deseo de su patrocinado". Sin embargo, ha puntualizado que conocía "personalmente" las circunstancias del acusado y ha señalado que Guridi Lasa "no declaró voluntariamente sino que fue forzado por la policía".

Antes de que el juicio quedara visto para sentencia, Guridi Lasa se ha limitado a recordar lo que ya dijo al inicio de la vista oral, y ha reiterado que no quería participar en este acto, "porque no se reconocen los derechos de los vascos".

Comentarios