CHA pide claridad respecto al proyecto de regadíos de Litera Alta

Chunta Aragonesista quiere conocer la política general que mantiene el Gobierno de Aragón respecto a la ejecución de los regadíos de la Litera Alta y con ese motivo ha presentado una interpelación en las Cortes de Aragón. El diputado portavoz de Agricultura, Salvador Ariste, considera ?imprescindible? que el consejero Gonzalo Arguilé despeje de una vez por todas la incertidumbre acerca de este proyecto, que afecta a cerca de 9.000 hectáreas de 14 términos municipales de la Litera, Cinca Medio y Somontano.

?La financiación, la legalización de la concesión de caudales y la concentración parcelaria son los tres temas claves que deben resolverse desde la Administración Autonómica para que estos regadíos de interés social puedan ser una realidad después de varios lustros de espera?, ha señalado Ariste, para quien ?es difícil entender por qué el Ejecutivo es incapaz de ejercer su responsabilidad y sacar adelante estos regadíos, que son una esperanza de desarrollo para esa zona, que no tienen contestación social y que tienen regulada el agua desde 1992?.

Efectivamente, el Pacto de Piñana de 1992, firmado entre el entonces Ministerio de Obras Públicas y Transportes, las Comunidades Autónomas de Aragón y Cataluña, y las Comunidades de Regantes del Canal de Piñana y del Canal de Algerri-Balaguer, permitió recuperar caudales de los entonces destinados a concesiones hidroeléctricas del pantano de Santa Ana, que regula el río Noguera Ribagorzana. Según el convenio, el 25% de ese agua se destinaría a regadíos en Algerri-Balaguer (Lérida), el otro 25% para regadíos en La Litera Alta y 50% para el Canal de Aragón y Cataluña. Pero, mientras el canal de Algerri-Balaguer lleva ya años en funcionamiento, los regadíos de la Litera Alta siguen pendientes.

Existe actualmente un proyecto, redactado por la empresa Intecsa, con un presupuesto de ejecución de 72 millones de euros, de los que el 50% serán financiados por Aguas de la Cuenca del Ebro S.A. (ACESA) y el otro 50% por los regantes. Sin embargo, este porcentaje de inversión pública es menor al que reciben otros proyectos de transformación en Aragón, algo que para CHA es discriminatorio. ?El propio Marcelino Iglesias señalaba el año pasado que querían complementar esa ayuda para llegar al 60%; nosotros lo que pedimos es que la Litera Alta reciba un trato igualitario al resto de regadíos de interés social y que haya de una vez por todas un compromiso firme, porque los regantes expectantes necesitan hechos y no sólo buenas palabras?, señala el diputado aragonesista.

Otra de las cuestiones pendientes es la de la concentración parcelaria, necesaria para realizar la transformación en regadío pero sobre la que no se está motivando suficientemente a los regantes para que firmen su conformidad y pueda iniciarse el proceso. Y, finalmente, está la cuestión de la legalización de la concesión de caudales. En los últimos meses la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha realizado un estudio para cuantificar cuál es el volumen actual de agua disponible para los nuevos regadíos, pero la inscripción de la correspondiente concesión para los beneficiarios de la Litera Alta, que debe aprobar también la CHE, no está aún resuelta.

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