El Gobierno de Aragón resuelve la situación del Hotel San Ramón de Barbastro

La Consejería de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, a través de la Viceconsejería, ha dictado una orden por la que resuelve el recurso de alzada presentado por los propietarios sobre la resolución de la Dirección General de Patrimonio. Esta orden ha intentado resolver definitivamente la situación de este edificio. El alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela, ha explicado que este dictamen pretende dar una solución definitiva a la situación del edificio del Hotel San Ramón para que la empresa pueda iniciar las obras.

El Hotel San Ramón de Barbastro es uno de los pocos ejemplos que quedan del modernismo catalán en Aragón. En su momento, el Director General de Patrimonio Cultural, a propuesta del Jefe de Servicio del Patrimonio Histórico-Artístico, acordó declarar como Bien Inventariado y su inclusión en el Inventario del Patrimonio Cultural Aragonés. La resolución obliga a la empresa propietaria del edificio a mantener la fachada y el volumen de altura, reponer las molduras, colocar balcones de madera, y reponer parte de los azulejos, molduras interiores y vidrieras de la planta baja, y recuperar las dos columnas existentes en la zona en la que se encontraba el bar, entre otras cuestiones. El alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela, ha explicado que fundamentalmente la resolución afecta a la zona exterior del edificio.

La Historia del Hotel San Ramón se remonta a 1904 cuando Don Ramón Bosch decide fundar un hotel. El edificio que servirá para alojarlo es una antigua casa solariega probablemente del siglo XVIII (de la que, al parecer, quedan unas pinturas) transformada al efecto en 1914. El empresario hotelero decide transformar el interior, dotándolo del más exquisito confort al estilo modernista con la aspiración de ser un establecimiento de alta calidad tanto por sus instalaciones como por su servicio: fue uno de los primeros establecimientos hoteleros de Aragón que contó con teléfono en las habitaciones, servicio de llamada automática y baño.

El inmueble cuenta con sótanos, almacenes y lagares, probablemente del siglo XVIII, que jugaron un importante papel social durante la guerra civil española. En la primera planta se encontraban las piezas de más valor, tal y como corresponde a la planta noble, allí se ubicaban la recepción, una serie de salas decoradas, los dos comedores, la cocina y las habitaciones de la familia. En las plantas segunda u tercera se hallaban las habitaciones de los clientes. Entre los elementos decorativos que forman parte inseparable del inmueble están los interiores revestidos de azulejos, los suelos con baldosas dibujando motivos geométricos, y el amplio mobiliario. Además del interés histórico y artístico, el Hotel San Ramón destaca por su importancia social de relevancia colectiva, ya que fue un punto de reunión de destacados artistas e intelectuales del siglo XX.

Actualmente no se desarrolla ningún tipo de actividad en el edificio, ya que desde Semana Santa del año 2000 se abandonó su uso hostelero quedando únicamente activo el bar de la planta baja, separado hace años del hotel, hasta septiembre de 2001, en que también quedó cerrado.

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