Guerras que no importan

Pablo Barrio Aller

Antes de ir a Irak sólo había guerra en Afganistán. Cuando fuimos a Irak, milagrosamente sólo hubo querra en ese país. Cuando se retiraron las tropas españolas con la llegada al gobierno español de zetapé parece ser que el mundo ha empezado a disfrutar de una relativa paz. Sólo hay pequeños ataques contra los americanos, que no escarmientan como hicimos nosotros y, bueno, los israelíes y los palestinos... Un problema sin importancia. Viene de lejos. Ya se apañarán... ¿Qué están haciendo un muro?... Ya se apañarán.

Pero ahora resulta que nuestras tropas vuelven a Kabul. Ese nombre me suena. ¿Afganistán? ¡Ah! Pero ¿siguen en guerra allí? No creo... Y yo, un españolito que no tiene ni idea de lo que es verdad y de lo que es mentira, de lo que son verdades mentirosas y mentiras verdaderas, me pregunto si en este país sabemos olvidar muy fácilmente u olvidamos hace tiempo lo que es saber. Muchos se empeñan en que así sea.

Un periodista de ficción al que dio vida en su libro La falsa pista el escritor sueco Henning Mankell relataba cómo existen dos clases de periodistas. Los que cavan para sacar a relucir la verdad y los que mientras tanto tiran arena en el hoyo para seguir junto al poder. Así es cómo se consigue que la opinión pública, todos nosotros, sólo nos preocupemos de decir ?Guerra no? cuando nos azuzan los medios de comunicación para hacerlo.

Y yo, un españolito idiota, pienso en la región de Aceh en Indonesia (donde a veces cosen la ropa deportiva que llevamos puesta), pienso en Nepal (ese país con una bandera tan rara y lleno de montañas altas), pienso en Sudán (donde siempre nos han dicho las oenegés que mueren muchos niños de hambre), pienso en Uganda (sí, creo que eso está en África) y en tantos otros países que sufren guerras donde el primer mundo (EEUU y Europa) es el que dice ?gana la banca?. Pienso en todos esos países y me pregunto si, realmente, éstas son sólo guerras que, al fin y al cabo, no importan.

Comentarios