Pueblos marcados

Son localidades pequeñas, pero muy conocidas por diferentes motivos. Varios pueblos altoaragoneses han quedado marcados por asuntos concretos que, con el tiempo, han quedado asociados a sus nombres. La tragedia de Biescas, el Castillo de Loarre, el atentado de Sallent de Gállego, la caravana de mujeres de Plan o el vertedero de Fornillos son algunos ejemplos.

Con menos de 1.000 personas en su censo, Sallent de Gállego no imaginaba que podría convertirse en el punto de mira de toda la prensa nacional hasta el atentado terrorista en el que hace cuatro años perdieron la vida dos guardias civiles. El pueblo, como es lógico, quedó conmocionado. Su alcalde, José Luis Sánchez, explica que desde entonces Sallent de Gállego ha seguido muy de cerca la resolución del suceso.

La tragedia con mayúsculas ya había convertido antes a Biescas en una localidad tristemente célebre en todo el país. El alcalde de la localidad, Luis Estaún, añade que la muerte de decenas de personas en el camping Las Nieves tampoco se ha borrado de la memoria de los vecinos de Biescas.

Mucho menos trágica, la fama de Fornillos también está tristemente asociada al vertedero de Huesca. Su alcalde, Jesús Tresaco, asegura que con el nuevo sellado, el vertedero ya no afectará tanto al pueblo. Eso sí, no deja ningún beneficio.

Pero no todas las localidades célebres están asociadas a un asunto negativo. Por ejemplo, Plan ha inspirado incluso películas por la iniciativa de la caravana de mujeres en busca de marido.

Recientemente, el castillo de Loarre fue uno de los escenarios del último rodaje de Ridley Scott, ?The Kingdom of Heaven?. La alcaldesa de Loarre, Teresa Jaime, se muestra sorprendida de que el castillo se haya dado a conocer por una película.

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