Los montañeros de Peña Guara listos para el regreso

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La expedición del Club Peña Guara al Valle del Hushe, en Pakistán, llega a su fin después de casi dos meses de trabajo en esa desconocida zona del país asiático. Un trabajo que ha dado lugar a la apertura de una nueva vía de ascenso a la que han llamado ?Ojos claros?.

Cecilia Buil, Néstor Ayerbe y Óscar Pérez ya se encuentran en la localidad pakistaní de Skardu a la espera de emprender el viaje de vuelta a casa. Después de abrir 700 metros en los últimos días de la expedición que les llevaron a la vía ?Ludopatía?, abierta por una expedición compuesta por tres montañeros navarros, esperan el avión que los llevará a Islamabad.

De todos modos, Cecilia Buil, experimentada ya en Pakistán, admite su incertidumbre acerca de si tal avión despegará. En el caso de que no lo haga les esperan a los montañeros oscenses un viaje de dos días por la Karakorum Highway.

La expedición tuvo problemas con el mal tiempo y por esta causa, ya que los aparatos dependían de la luz solar, no se pudo mantener un buen contacto tras llegar a civilización y descansar un poco los escaladores enviaron una crónica de los últimos días de la expedición, éstas son sus palabras:

?Hola a todos. Ya estamos más descansados. Hoy y mañana los pasaremos en Skardu. Pasado mañana si el avion que va de aqui a Islamabad, vuela llegaremos rapidamente a la capital. Si no, nos tocará Karakorum Highwaydurante dos dias. Lo del avion es siempre un misterio aquí.......Creo que ya te conte un poco como había ido la vía hasta la ultima parte, latorre. Abrimos 700 m. para después llegar a una vía que nos permitió salir por un sitio más directo hacia el collado que forma la pared. A partir de alli encontramos algunos spit, por lo que dedujimos que estábamos en la via "Ludopatía" abierta por Mikel Zabalza, Fermin Izco y otro navarro más. Los primeros largos de la torre pertenecen a esa vía con seguridad. Fueron de artificial, más verticales y técnicos que los de abajo pero también más lentos. Pasamos 4 noches en el campo 2 , hasta que llego otra vez el mal tiempo. Dejamos fijas 4 cuerdas en la torre, a la espera de una ventana de un día y medio que nos permitiera un ataque a la cima. Esperamos, y esperamos, una semana y el sol no llegaba. Se nos acababa el tiempo y la paciencia, así que decidimos subir al campo 2 el día 24, con la intención de subir si hacia un día un poco bueno o de quitar las cuerdas y bajarlo todo, en caso contrario, ya que los porteadores llegaban el día 28.

El día 25 nos levantamos a las 2am. Amaneció nublado y con pinta de nevar, como los siete días anteriores o peor. Al llegar al collado, a las 4 empezó a nevar levemente. Jumareamos los 200 m. A las 6 de la mañana empezaba Nestor el largo que le tocaba. Nevaba cada vez mas, pero ninguno dijimos de bajarnos, así que seguimos. Seguí yo con el siguiente largo.

Las nubes iban y venían, a veces la niebla hacia que tuviéramos la sensación de estar en medio de ninguna parte. Hacia frío, pero vimos que nos quedaban dos largos no muy difíciles, así que seguimos. Oscar hizo un largo corto y luego el que faltaba hasta la cumbre. Llegamos a la cumbre sobre las cuatro de la tarde. Nevaba mucho, y la verdad es que las fotos de cima podrían estar hechas en cualquier lado. No vimos el paisaje, pero estábamos contentos porque cuando empezamos a escalar ese día aunque no comentamos nada, ninguno estábamos seguros de terminar la pared. Hicimos los ocho rápeles hasta el corredor con las cuerdas heladas. En uno la cuerda hizo amago de engancharse, pero finalmente lo salvamos sin repetir el largo. Reforzamos las reuniones con algunos clavos y recuperamos las cuerdas. Llegamos al corredor a las 8 y media, de noche. Las cuerdas estaban mojadas y pesaban mucho, no podíamos bajar todo de golpe. Había mucha niebla en el corredor y estaba nevado, por lo que bajamos lentos pero seguros hasta el campo 2. Cenamos con la compañía de los copos metiéndose en los sobres deliofilizados.

Al día siguiente, con un día no mejor que el anterior fuimos a buscar las cuerdas que faltaban y bajamos hasta el campo base, cansados pero muy contentos. La vía, que tiene unos 1150 m. ( Aunque 400 m. son comunes con la vía "Ludopatía" ) la queremos llamar "Ojos claros" en el idioma balti, que aun nos tenemos que enterar como se dice. Hemos hecho largos de hasta 6b más o menos.?

Estas eran las palabras de Cecilia Buil, sobre una expedición en la que ella ya había tenido algunas experiencias similares pero para los otros dos escaladores, Néstor Ayerbe y Óscar Pérez, era algo totalmete nuevo tanto por la altura como por la compañía de porteadores.

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