Los trabajadores de Montecinca exigen a los organismo públicos, que controlan los vertidos, que comprueben las denuncias de Greenpeace

En un comunicado de prensa, los delegados del centro de trabajo de Motencinca, Química del Cinca y otros, ante la denuncia pública de Greenpeace sobre que los niveles de contaminación de la empresa están muy por encima de los máximos permitidos por la legislación vigente y que por lo tanto son perjudiciales para la salud pública y el medio ambiente, exigen que se compruebe la veracidad de la denuncia por parte de los entes públicos que han dado el permiso de vertido y que controlan los niveles.

En la nota, señalan que los trabajadores de las empresas afectadas son los principales interesados en que tales hechos queden suficientemente aclarados. Como miembros de esta comunidad, continúan los trabajadores, es nuestra principal preocupación que la actividad de la empresa no represente un peligro ni para el entorno ni para los ciudadanos, entre los cuáles están incluidos ellos y sus familias.

Los vertidos que Montecinca hace, y para los que según sus informaciones tiene todos los permisos exigibles, están controlados de forma continua por los organismos públicos competentes. Por lo tanto exigen que se compruebe por éstos la veracidad de la denuncia presentada y se exprese públicamente y sin lugar a dudas cual es la realidad de esta situación, de manera que si resultan ciertas las acusaciones se obligue a la empresa a tomar las medidas correctoras necesarias y se depuren las pertinentes responsabilidades.

Sin embargo también exigen que , si como la empresa les ha venido siempre reiterando, se mantienen en la más estricta legalidad no representando ningún peligro para la salud ni del medio ambiente, tal información se haga pública en forma y manera irrefutable. Lo contrario, concluyen, les parecería ir contra el estado de derecho, creando un estado de alarma social y poniendo en peligro gratuita e irresponsablemente sus puestos de trabajo.

Cabe recordar que el pasado jueves día 26 de agosto un grupo de activistas de Greenpeace taponaron la tubería de vertido de Montecinca, tras denuncia la presencia de DDT en el Cinca por encima de los niveles permitidos por la ley.

Comentarios