Decepción por el retraso e ilusión por la prioridad que se da a la autovía Lérida-Huesca-Pamplona

2004060505 reunion alcaldes.JPG

Decepción, a la vista de la lentitud con que ha avanzado hasta ahora el proyecto, era uno de los términos más empleados al término del encuentro mantenido por el secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, con los alcaldes de los municipios afectados por esta autovía, además de representantes de las comarcas, a instancias del presidente de la Diputación Provincial de Huesca.

Morlán quería poner de manifiesto en qué situación se encuentran los proyectos, su previsión de ejecución o cuando se va a poner en marcha la variante de Monzón. Pero en primer lugar, quería dejar claro su deseo: la necesidad de que la autovía salga adelante.

Aseguraba, además, que antes del 31 de diciembre, Fomento habrá elaborado un plan estratégico, en el que estará incluida esta autovía, prioritaria para el Ministerio. En él, vendrá señalada su financiación y todas las actuaciones que hay que llevar a cabo en los próximos años.

En todo caso, el tramo más adelantado es la Variante de Monzón, que tiene ya las plicas técnicas, y que el 7 de junio verá como se abren las económicas. Las obras podrían comenzar tras el verano, y se intentará que se pueda hacer lo más rápidamente posible.

El actual ministerio de Fomento se ha encontrado con que hay muchos pequeños tramos en redacción, y muchos proyectos todavía en fase de orden de estudio, por lo que todavía quedan muchos trámites administrativos que cumplir, hasta que el inicio de las obras pueda ser una realidad.

Víctor Morlán no quería mirar al pasado. Ha asegurado que lo que se ha hecho hasta ahora era necesario hacerlo, y que en la nueva fase hay que continuar para que las obras vayan lo más rápidas posible. En todo caso, no quería aventurarse a dar una fecha para la finalización de la autovía, a la vista de los retrasos que, en los últimos tiempos, se han acumulado en obras de capital importancia y también prioritarias, como las del AVE.

Por su parte, el alcalde de Lérida, Ángel Ros, consideraba tras la reunión que se iban con una de cal y otra de arena. La autovía va más lenta de lo que querrían, pero en el encuentro se escuchaba con interés que es una obra prioritaria.

El vicepresidente de la Diputación Provincial de Lérida, Miguel Padilla, recordaba que Lérida y Huesca están muy cerca en el mapa, pero muy lejos en el tiempo, algo que no puede mantenerse. Sus sentimientos también estaban mezclados.

Padilla también quería resaltar que la autovía no sólo es importante por cuestiones económicas y empresariales. No hay que olvidar, decía, la gran cantidad de accidentes que se producen y que hacen necesaria una autovía más segura.

El presidente de la Diputación Provincial de Huesca y alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela, se mostraba satisfecho porque, en los últimos 4 años, han intentado, en múltiples ocasiones, recibir información sobre la situación del proyecto de esta autovía, y en el Ministerio de Fomento nunca se les recibió ni dieron explicaciones. Creían, añadía, que todo estaba mucho más avanzado, pero han visto que, salvo la variante de Monzón, no hay nada muy claro.

Recordaba Cosculluela que el trayecto se ha dividido en muchos tramos y muy pequeños, como por ejemplo, Almacellas-Lérida, con tan sólo 9 kilómetros. Esto hace muy complicado el desarrollo del proyecto y la ejecución de la obra.

Finalmente, el alcalde de Huesca incidía en que al final de este mandato habrá por fin tramos de esta autovía en obras, una autovía que ahora sí va adelante. Además, estaba satisfecho porque, definitivamente, ya se habla del tramo entre Siétamo y Huesca.

El secretario de Estado de Infraestructuras estaba satisfecho de haber podido contribuir a poner claridad en la situación de este proyecto, por el que todos los participantes en este encuentro se muestran, como es evidente, vivamente interesados.

En el transcurso de la reunión, Víctor Morlán quería poner de manifiesto la situación de algunos de los tramos que conformarán la autovía.

Ponzano-Velillas: el proyecto está en redacción, que se finalizará entre septiembre y octubre. Después habrá que proceder a la aprobación técnica del proyecto para licitar las obras.

El Pueyo- Ponzano y Variante de Almacellas: Proyectos que se acabarán en junio de 2005. Posteriormente habrá que supervisarlos y aprobarlos técnicamente.

Lleida-La Cerdera: tramo en el que se acumularán retrasos, debido a dificultados.

Pueyo-Variante de Monzón, Variante de Monzón-Variante de Almacellas están todavía en fase de orden de estudio. Tras ello, habrá que hacer la declaración de impacto medioambiental y la redacción de los proyectos.

Comentarios