Balance positivo del Curso de Mediador Cultural realizado por Cruz Roja Monzón y Cáritas

A finales de este mes de Junio concluye el Curso de Mediador Cultural que se ha llevado a cabo en Barbastro y Monzón y cuyo objetivo ha sido formar profesionales del colectivo gitano e inmigrante para mediar, culturalmente, entre el inmigrante y la sociedad receptiva. El balance que se hace del mismo es positivo aunque su continuidad no está asegurada porque según ha indicado Noelia Lanau, coordinadora de la actividad, "falta reconocer profesionalmente, la figura del mediador e implicar a las administraciones para asegurarles un futuro laboral"

El Curso que comenzó en Septiembre ha tenido dos etapas, una teórica hasta Diciembre, en la que participaron ocho alumnos, y la práctica, desde Febrero hasta Junio, para la que se hizo una selección de cuatro alumnos que son los que, con un contrato de prácticas de seis meses, han desempeñando, en Cáritas y en las asambleas locales de Cruz Roja en Barbastro y Monzón, las funciones de mediador cultural en el ámbito sanitario, educativo y laboral, solucionando problemas de convivencia, apoyando en el conocimiento de las normas sociales o ayudando a entender el funcionamiento de la sociedad receptora.

El idioma es el primer obstáculo que debe sortear el inmigrante que llega a nuestro país, hasta tal punto, que se convierte en una barrera que le impide comunicarse con sus nuevos vecinos. Vyra, mediadora ucraniana de Cáritas Barbastro, destaca la importancia de esta figura, sobre todo, en este aspecto, "porque el inmigrante recién llegado encuentra en el mediador a alguien con quien poder comunicarse"

En el caso del colectivo gitano, no existe la barrera del idioma pero si otros problemas en el ámbito educativo, el cultural y, sobre todo, en la integración. Pili Giménez, mediadora en prácticas en Cáritas Monzón, ha llevado a cabo, durante este tiempo, un programa de asistencia a la infancia, orientación en el ámbito de la mujer, orientación laboral y promoción de la participación del colectivo gitano aunque señala "que el principal problema es la comprensión de las tradiciones, para lo cual, es imprescindible la participación y entendimiento del colectivo payo y gitano"

Para la integración, de los inmigrantes y del colectivo gitano, en la sociedad receptora, N`Guessan, de Costa de Marfil, que desarrolla sus funciones de mediador en Cruz Roja Barbastro, indica que, además del idioma "es preciso que el inmigrante de facilidades y, sobre todo, respetar las normas de convivencia"

Aunque la figura del mediador cultural se ha convertido en una persona de referencia para los inmigrantes recién llegados, sobre todo, en la resolución de problemas, sus funciones, limitaciones profesionales y ámbitos de trabajo todavía no son bastantes desconocidos, por eso, Kya, mediadora marroquí de Cruz Roja Monzón, anima a los inmigrantes a "esforzarse para lograr una integración absoluta y aprovechar las oportunidades educativas y laborales que les ofrece la sociedad receptora"

El Curso de Mediación Intercultural se ha desarrollado a través del Programa Equal del Fondo Social Europeo cuyo objetivo es la inserción socio-laboral de los colectivos más desfavorecidos.

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