La comisión de cultura de la Ribagorza visita las actuaciones del programa Ribagorza año mil

Los integrantes de la Comisión de Cultura de la Comarca de La Ribagorza, acompañados por el presidente del ente supramunicipal José Franch, han realizado recientemente una visita para comprobar el estado de las actuaciones ejecutadas dentro del programa ?Ribagorza, Año Mil? que se inició en 2001 y que continuará durante el presente ejercicio 2004.

Iniciado en el año 2001 gracias a un grupo precomarcal con representación de las diferentes mancomunidades y el apoyo presupuestario del Gobierno de Aragón, el programa "Ribagorza, Año Mil" ha destinado ya más de 543.000 al acondicionamiento y mejora de la arquitectura militar y a gestionar ese patrimonio como factor de desarrollo turístico.

Los integrantes de la Comisión de Cultura de La Ribagorza iniciaron su periplo con la visita a la torre de vigilancia de Viacamp, cuyas obras de mejora se iniciaron el pasado ejercicio. La torre de Viacamp es una construcción del siglo XI, circular con altura de tres pisos y muros de gran grosor que se incluye en un conjunto defensivo.

Posteriormente, los representantes de la Comarca se desplazaron hasta Luzás, donde también visitaron su torre defensiva o atalaya. Construída en el siglo XI, la torre de Luzás se caracteriza por tener una planta pentagonal al exterior -que se convierte en cuadrangular al interior-, además de sus considerables dimensiones, con recios muros de sillarejos y cuatro alturas, con vanos abocinados en los dos últimos pisos.

La Torre de los Moros de Lascuarre, identificada con el 'hisn' musulmán de la citada localidad, fue la siguiente etapa del recorrido. Construcción del siglo XI, se compone de una torre cuadrangular que constaba de dos o tres plantas. Entre los siglos XV y XVI fue transformada en casa fuerte, con planta baja y dos pisos, garita en el ángulo norte y una puerta en el suroeste.

La consolidación de los muros de la fortificación medieval de Panillo, una de las últimas actuaciones aprobadas, también fue objeto de la visita de la Comisión de Cultura de la Comarca de La Ribagorza, que pudieron apreciar qué se había hecho para que el recinto fuera visitable.

Tras la comida, fue el turno de visitar el Castillo de Fantova, en el que se han realizado trabajos de iluminación del recinto. Su origen se remonta al siglo X, en el que fue una de las principales fortalezas del Condado y tuvo muchas denominaciones: Cívitas, Palaço o Parietes Altas. Su función principal era defender la frontera condal y consolidar la repoblación del territorio. Los trabajos realizados han sido acondicionar las estructuras y su iluminación.

El recorrido concluyó en la Torre de El Mon de Perarrúa, identificado como el castillo de Castro Pelato, documentado desde el año 925 y que a mediados del siglo X entró a formar parte del Condado de Ribagorza. Del recinto original sólo se ha conservado un lienzo de muralla y los restos de su torre de planta circular u ovalada cuyos restos se han consolidado para evitar su deterioro y poder ser visitado. Además, también se ha acondicionado su entorno y los accesos al reciento y está previsto dotarlo de iluminación.

Quedó pendiente la visita a los restos arqueológicos de Santaliestra, escenario de una de las primeras actuaciones del programa 'Ribagorza, Año Mil'. En Santaliestra se han realizado trabajos para acotar los restos encontrados en una campaña arqueológica.

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