Prejuicios bastante estúpidos

Nuria Garcés

Los profesores, ya sea de colegio o de instituto lo tienen realmente crudo. Los chavales, cada vez, menos disciplinados, menos estudiosos y más conflictivos. Y los padres, cada vez más permisivos con sus hijos y más en contra de los profesores que intentan meterles algo de provecho en esos cerebros llenos de hormonas en ebullición.

Hay lugares en los que, en los últimos tiempos, parece que se ha ido incluso a peor. Pero hay veces en los que la percepción falla. Me explico. El IES Lucas Mallada de Huesca vivió momentos de gloria, hace ya unos cuantos años. Con un prestigio ganado a pulso, todo parecía haberse ido al traste con una serie de cambios educativos, que llevaron a que este centro acogiese a un importante número de inmigrantes, gitanos y jóvenes provenientes principalmente del colegio Pío XII. La mala fama se crea demasiado rápidamente. Y no se esconden. La problemática está allí, y se puede asegurar que el equipo directivo y los profesores trabajan para solventar esta situación o, al menos, hacerla lo más llevadera posible.

Un buen amigo, ahora, a final de curso, me hace llegar algunos datos sobre la última evaluación. No es ?mundial?. Los chavales no estudian ni pagándoles y las notas serían manifiestamente mejorables. Pero hay datos muy positivos. Por ejemplo, en 2º de Bachiller, no hay ninguna materia con más suspensos que aprobados. Los dos grupos Logse tienen un porcentaje de aprobados superior al 50%. En el Bachillerato Internacional, el porcentaje asciende a algo más del 90%, cuestión que jamás se ha dado en ningún grupo de ningún centro de Huesca, me recuerdan.

Además, en total, se han presentado a selectividad más del 65% de los alumnos, y me dicen que en junio, todo lo que pase del 50% es bueno. Y todos (casi habría que escribirlo con mayúscula) han aprobado.

Ya, para acabar, añadiré un par de reflexiones. El Lucas Mallada sigue siendo considerado un centro duro en el que es difícil aprobar. La realidad contradice esta afirmación. Por otro lado, paradójicamente, se le critica porque al ser un centro con tantos inmigrantes y gitanos, no dan los niveles oportunos. Muchos padres no quieren llevar a sus hijos a este centro que, algunos incluso se atreven a llamar ?Giménez Mallada?. Hace falta ser racistas...

Por cierto, mi buen amigo me recuerda que estos chavales que han obtenido unas notas tan decentes, mejores que en otros centros de Huesca (y sin ningún ánimo de abrir ningún debate, ni de presumir, que quede claro), forman parte de una promoción procedente del Colegio Pío XII. Y aquí, podríamos iniciar otro artículo de opinión...

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