Preparados.... listos.....¡tranquilos!

Cristina Pérez

Acabó el mes y estamos comenzado uno nuevo. A pesar de lo del euro, de lo carísimo que está esto de la vivienda, de los precios que suben y de esa afición desmesurada de la sociedad en general por complicarse la vida atándose la nómina a los préstamos, a pesar de todo esto, seguro que ahora mismo, miles de personas están en la línea de salida.

El coche a punto, las maletas rebosando alegría, los niños dopados con las chucherías y la música de Bisbal , la abuela con la biodramina y mamá con la lista de lo que , seguro que se deja en casa, dándole vueltas por ese bolso-botiquín que toda madre carga sobre sí misma.

En la línea de salida sólo se quedarán los rezagados sin prisa por llegar; los privilegiados que no se estresan por la hora de entrada al hotel o al apartamento, los que piensan que, de verdad, lo importante es llegar. De ellos será el reino de las recepciones vacías de maletas, el reino de las cenas sin hacer cola....los pacientes siempre han tenido muchos premios. Solo se perderán el mejor sitio para aparcar a la sombra y las primeras sonrisas de los recepcionistas. Porque a lo que llegan los tranquilos, los del hotel de turno querrían irse a casa a descansar la boca y a poner a cargar la paciencia .

Antes de que, esa mano invisible de el pistoletazo de salida y empiecen los de tráfico a llenar la publicidad de buenos consejos y la Guardia Civil a desesperarse por las esquinas de esas carreteras, antes hay que hacer un acto colectivo de fe. Jurar que se regresará, de verdad, con las energía renovadas y la piel sin abrasar.

Ese acto de fe es similar al que hacemos en nochevieja, la diferencia es que se hace bajo temperaturas distintas.

Si usted está en ese trance , en esa línea de salida, prométase a sí mismo y a la humanidad que regresará alegre y contento. Si no, no salga por favor.

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