Cartas al director: Empleo femenino de ida y vuelta

UGT Aragón

Según datos de las oficinas públicas de empleo, el paro registrado en Aragón en el mes de septiembre ha aumentado en 869 trabajadores respecto al mes anterior, un 3,0 por ciento en términos porcentuales. El número total de parados se sitúa en 29.948 personas.

Septiembre dicta el aumento del paro en las oficinas públicas de empleo de un amplio número de trabajadores tanto en Aragón como en España. La creación de empleo en la construcción, la industria, y la agricultura no llega a compensar la destrucción de empleo temporal asociado a las actividades turísticas estivales. También, aunque en menor medida, jóvenes que han finalizado sus estudios se inscriben en las oficinas públicas de empleo en la búsqueda de su primer trabajo, lo que se refleja en el aumento del desempleo en el colectivo sin empleo anterior.

Así, el crecimiento del desempleo en Aragón se encuadra básicamente en el sector servicios, es eminentemente femenino, y la provincia aragonesa donde ha aumentado en mayor medida es Huesca, donde la campaña turística de verano se alarga más que en otros territorios de nuestra Comunidad autónoma. Más del 90 por ciento del aumento del desempleo en el último mes es femenino (792 nuevas paradas), lo que se suma a que más de seis de cada diez parados son mujeres (concretamente 18.492, el 61,8 por ciento), hechos que ponen de manifiesto las mayores dificultades que sufren las mujeres en el mercado laboral aragonés, máxime teniendo en cuenta su menor incorporación laboral. Además, en términos medios, las paradas aragonesas pasan casi siete meses más que los hombres en el desempleo.

En definitiva, la evolución del paro muestra el elevado peso de la contratación precaria en España ?y, por extensión, en nuestra Comunidad autónoma-, en un país que ostenta la mayor temporalidad y rotación de los países de la Unión Europea. Esta situación supone una gran inestabilidad para los trabajadores y sus familias y, además, no favorece la mejora del capital humano en las empresas, puesto que se renuncia a que los empleados atesoren experiencia laboral y mejoren su productividad.

Esta realidad incide en mayor medida en las mujeres; y en función de la temporada un gran colectivo de ellas van pasando alternativamente del paro al empleo o viceversa, reflejando la fragilidad y extrema caducidad de sus puestos de trabajo. Por ello, aunque habrá que esperar hasta finales de año para analizar las conclusiones del Informe de la Comisión de Expertos sobre Empleo, es imprescindible que el Diálogo Social establezca medidas eficaces para mejorar la estabilidad en el empleo y la promoción de un empleo femenino de calidad, en un mercado de trabajo que permita acceder a un trabajo en igualdad de condiciones y que no penalice a las mujeres tras la maternidad.

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