Orgullo de barrio

Nuria Garcés

Parece que, por fin, y con el paso de los años, alguien se está dando cuenta en Huesca de que el barrio del Perpetuo Socorro también existe. Hay numerosos proyectos que contemplan esta zona de Huesca como algo más que el barrio marginal de la ciudad o el lugar al que han ido a vivir muchos de los inmigrantes que llegan a la capital oscense. Si por algo que distingue también el Perpetuo Socorro es por el orgullo de sus habitantes, muchos de los cuales no concebirían vivir en otro lugar que no fuera su barrio.

Y si nos paramos a pensar, cuentan en los últimos tiempos con el Centro Cívico, y con el Parque Botánico, en el que todavía faltan algunos detalles finales. Se está construyendo allí el archivo de la Diputación Provincial de Huesca, y ha habido notables mejoras en sus calles y edificios de viviendas, los más viejos y deteriorados. Existen proyectos de mejora de la iluminación y de los jardines.

Ahora, además, se quiere que la barrera que toda la vida ha supuesto el Isuela para el Perpetuo Socorro desaparezca como tal. Para ello, se ha proyectado toda una zona ajardinada en las riberas del río, con elementos atractivos, carril bici, árboles y plantas, de forma que el cruzar de un lado a otro no sea traumático. Algún día desaparecerá la antigua cárcel y dará paso a más pisos, pero también a jardines y un nuevo centro de salud. La entrada desde la carretera de Barbastro también deberá mejorarse.

Cuando tantos nuevos polígonos han ido surgiendo en la ciudad, y tantas nuevas viviendas se han construido; cuando tanto se ha mimado a otros barrios con numerosas infraestructuras, no está de más que alguien se acuerde de un barrio que, aunque orgulloso de serlo, pierde a muchos de sus jóvenes y sólo ve llegar inmigrantes.

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