Los lienzos robados en la Parroquia de Santo Domingo ya se encuentran de nuevo “en casa”

El delegado diocesano de Patrimonio, José Mª Nasarre, viajaba este lunes a la Seo de Urgell, donde en las dependencias del obispado, se encontraban los lienzos de San Pedro de Verona y San José y el Niño, pertenecientes al retablo de San Martín, que fueron robados el pasado mes de julio. De vuelta a Huesca, las dos pinturas ya están de nuevo en la iglesia de Santo Domingo y San Martín de donde fueron sustraídas.

Las dos obras de arte estaban bajo la protección del archivero diocesano. Para recuperarlas, José Mª Nasarre debía firmar un documento por el que se hacía entrega de ambos bienes. Según comentaba el propio responsable de Patrimonio de la Diócesis, los dos lienzos se encuentran bien conservados y no han sufrido grandes deterioros, excepto en los laterales. Al parecer, y a pesar de contar con todo el tiempo que quisiera, pues debió de pasar la noche en el interior del tempo, el ladrón, tiró del lienzo hacia abajo, en lugar de quitar los clavos con minuciosidad, por lo que rasgó las telas en los puntos en los que los clavos la unían con el soporte.

Ahora, la parroquia de Santo Domingo, propietaria y titular de los dos cuadros deberá decidir. En opinión de José Mª Nasarre, tal vez será necesario aplicar un nuevo soporte en la parte posterior y repintar los lienzos en las partes dañadas

A finales del mes de agosto, un anticuario adquirió una partida de obras de arte. Pero su procedencia dudosa le hizo sospechar y lo denunció a los Mossos d?Esquadra de Lérida, quienes tras las oportunas investigaciones acabaron deteniendo a un hombre de 34 años, a quien se acusa de otros robos de obras de arte en otras dos localidades de la provincia de Lérida.

Los lienzos recuperados, con unas medidas de unos 70x30 centímetros, representan las figuras de San Pedro de Verona y San José y el Niño. Según los estudios realizados por la especialista en arte del siglo XVII, Mª José Pallarés, ambas pinturas se pueden datar entre los años 1650 y 1655. Al parecer, los responsables de la antigua iglesia de San Martín encargaron la predela del retablo a un pintor zaragozano, cuya identidad se desconoce.

Comentarios