Los calores del otoño

Lorenzo Río

Uno ya no sabe a qué achacar lo que está pasando. El cambio climático, la capa de ozono o simplemente un curioso fenómeno meteorológico. Pero lo cierto es que estamos viviendo un otoño de lo más dispar, pues no resulta muy normal y común, a puertas de un mes de noviembre, que vivamos temperaturas que en ocasiones superan los 25 grados. Este año las chanclas y el pantalón corto se han estirado más de la cuenta, hasta el otoño, así se atestiguaba por las calles este mismo fin de semana.

Situación que está teniendo ya sus repercusiones porque, por ejemplo, el sector textil y del calzado está viviendo unas pérdidas sin precedentes. Las cifras hablan por sí solas. A mediados de cualquier mes de octubre, las ventas de ropa y calzado de invierno alcanzan un porcentaje de incluso el 60% sobre el total de lo que se vende antes de la primavera. Sin embargo, este año esa cifra apenas alcanza el 25% de ventas con el consiguiente perjuicio que eso está suponiendo a las empresas del sector.

Y es que uno ya no sabe en qué tiempo vive, ni lo que éste le va a deparar. El pasado año nos sorprendía con un verano exageradamente caluroso, uno de los peores que se recuerdan y, sin embargo, éste ha sido lo contrario, un verano más bien irregular que no nos ha hecho sudar, no la ?gota gorda?, sino prácticamente no la ?gota delgada?.

En fin, que eso que da tanta faena en estas fechas en los hogares como es lo del cambio de la ropa de armario, a fecha de hoy aún no lo tenemos muy claro. Qué hacemos, sacamos ya el abrigo o dejamos aún el pantalón corto... Nunca mejor dicho, el tiempo lo dirá.

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