Cartas al director: Nueva estructura organizativa de los veterinarios oficiales en la DGA

Organizaciones sindicales CC.OO., y CSI-CSIF

Los cambios que se producirán a partir del 1 de noviembre incidirán negativamente en los servicios de sanidad animal y en el control de la seguridad alimentaria en Aragón

El pasado 7 de septiembre se publicó en el Boletín Oficial de Aragón un decreto por el que se va a proceder, a partir del 1 de noviembre, a una profunda reorganización de los servicios periféricos del departamento de Agricultura de la DGA que se prestan desde las Oficinas Comarcales Agroambientales (OCAs). Esta remodelación va a suponer una ruptura radical del modelo de funcionamiento de los servicios veterinarios oficiales de la Administración Autonómica. Hasta ahora los veterinarios dependientes de la Consejería de Agricultura y Alimentación y los dependientes de Salud y Consumo han venido trabajando conjuntamente en unas unidades administrativas de carácter interdepartamental -las zonas veterinarias? donde las actuaciones de sanidad animal y las de salud pública se complementaban y se coordinaban orgánicamente bajo una dirección única para garantizar el control de la cadena alimentaria y para evitar la transmisión de enfermedades de origen animal a los humanos.

Los sindicatos representativos del personal apostamos desde hace tiempo por la mejora de este modelo, abordando de forma dialogada su revisión para subsanar sus problemas de funcionamiento. En este sentido, CC.OO., CSI-CSIF y UGT presentamos a comienzos del 2003 a los Departamentos de Salud y Consumo y de Agricultura y Alimentación, una propuesta de apertura de negociaciones para afrontar la problemática de los servicios veterinarios oficiales de la D.G.A. Lamentablemente, en estos dos años los Departamentos no han sido capaces más que de presentar una propuesta de organización de las guardias para atender las alertas sanitarias (una de los temas importantes pendientes de regulación) manifiestamente insuficiente e inaceptable que fue rechazada por todos los sindicatos. Entretanto, los problemas no han dejado de agravarse. En los últimos meses se ha generalizado de forma alarmante la cobertura de puestos de veterinarios por medio de comisión de servicios con el consiguiente aumento de interinos en puesto reservado. Por otra parte se está procediendo en el Departamento de Agricultura a la contratación de veterinarios a través de la empresa pública SIRASA, para la realización de tareas y servicios que deben ser desempeñados, a nuestro juicio, de manera exclusiva por funcionarios.

A finales de julio, se nos comunica a los sindicatos, sin ninguna opción a participar, el proyecto de decreto que desarrolla la estructura periférica del Departamento de Agricultura y Alimentación y un proyecto de decreto conjunto de los Departamentos de Agricultura y Salud, que denominan de ?medidas de coordinación?, pero que se limita a cumplir un condicionado jurídico previo a la presentación del anterior, y que no pasa de ser una mera declaración de intenciones. Las organizaciones sindicales hemos rechazado ambos decretos por entender que lo que Agricultura pretende de forma unilateral es el desmantelamiento del modelo existente sin una alternativa coherente a las necesidades de coordinación con los servicios de Salud Pública.

En definitiva creemos que la falta de voluntad negociadora, la unilateralidad y la premura con las que se está desarrollando esta auténtica ?contrarreforma?, denotan una falta de modelo para organizar la actividad complementaria que han de realizar ambos departamentos, como consecuencia del cual van a resentirse conceptos básicos para la salud humana como son la seguridad alimentaria y el control y prevención de las antropozoonosis, cuyos resultados dependen en buena medida del trabajo coordinado e integrado de los veterinarios de ambos departamentos.

Ante todo lo expuesto, las organizaciones sindicales CC.OO., y CSI-CSIF, quieren trasladar a la opinión pública que:

-La problemática de los servicios veterinarios de la DGA se viene arrastrando desde hace mucho tiempo, y a pesar de las reiteradas propuestas sindicales, no se ha querido buscar soluciones negociadas.

-Los Decretos publicados el 7 de septiembre no aportan solución alguna a dicha problemática y empeoran el modelo actual, ya que cambian una coordinación orgánica de los servicios veterinarios (hasta ahora integrados en las zonas veterinarias con una dirección única) por una organización periférica separada y asimétrica de los dos departamentos y por una declaración de intenciones que no garantiza en absoluto la coordinación efectiva a partir del 1 de Noviembre.

-Las Normas publicadas, si bien configuran una separación de funciones entre Salud y Agricultura, aumentan las incertidumbres y la inseguridad entre los veterinarios, ya que abren la necesidad de realizar una readecuación de efectivos en el Departamento de Agricultura, incrementan la discrecionalidad al convertir las jefaturas de OCA en cargos de libre designación y dan un año de plazo para que Salud reorganice sus propios servicios periféricos con criterios propios (no coincidentes con los de Agricultura) lo que supondrá dificultades añadidas a la coordinación interdepartamental.

CC.OO. y CSI-CSIF, como representantes de los profesionales de la Seguridad Alimentaría, DENUNCIAMOS:

-La incapacidad de los Departamentos de Economía, Hacienda y Empleo, de Agricultura y Alimentación y de Salud y Consumo para coordinarse y abrir una negociación con los sindicatos representativos sobre la problemática de los servicios veterinarios oficiales, tal como hemos propuesto reiteradamente ( la última ocasión en la en la Mesa de Administración General de 23-7-2004, en un intento por impedir que la unilateralidad de Agricultura nos llevara al profundo desencuentro en que nos encontramos)

-Que las medidas unilateralmente tomadas por el Departamento de Agricultura, van en contra del principio general que informa el Libro Blanco de la Seguridad Alimentaria de la Unión Europea, que propone un ?enfoque global e integrado en toda la cadena alimentaria?.

-La aplicación de políticas que priorizan los intereses económicos de los sectores productivos en agricultura y asistenciales en salud, con menoscabo de las políticas de prevención y del interés de los consumidores, es decir de la protección de la Salud.

-La precariedad del desarrollo normativo, (tanto laboral como técnico), y de los medios materiales y humanos (oficinas, vehículos, ordenadores, apoyo administrativo, etc.) con que se viene realizando el trabajo de este colectivo.

Todo esto nos llevará a partir del día uno de noviembre (fecha de entrada en vigor de los Decretos), a expresar el desacuerdo de los profesionales del sector, mediante la convocatoria de medidas (que daremos a conocer puntualmente) que reflejen el amplio rechazo que suscitan estos decretos y el malestar que producen entre los trabajadores.

Así mismo realizamos un llamamiento a otros profesionales que trabajan en la protección de la salud, a las asociaciones de consumidores y otros organismos implicados en esta materia, para que hagan oír su voz ante estas medidas y denuncien sus consecuencias, de manera que entre todos reforcemos la información y la preocupación de la opinión pública ante la Seguridad Alimentaria y expresemos nuestra voluntad de oponernos de una forma cívica y organizada a las actuaciones unilaterales y a la falta de dialogo y trasparencia con que se está actuando por parte de la Administración Autonómica.

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