La Santa Sede designará en los próximos días al obispo de la diócesis Barbastro-Monzón

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El nombramiento del obispo para la diócesis Barbastro-Monzón podría estar muy próximo, según ha explicado el presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, basándose en una conversación que ha mantenido recientemente con el Nuncio de Su Santidad en España, Manuel Monteiro, a mediados del mes de octubre. En esta misma entrevista, el Nuncio manifestaba la buena disposición de la Santa Sede para nombrar pronto un juez ejecutor para adoptar decisiones definitivas sobre la devolución de los bienes a las parroquias aragonesas.

La Conferencia Episcopal, el ocho de abril festividad de Jueves Santo, daba a conocer la decisión de Su Santidad el Papa, Juan Pablo II, de trasladar al Obispo de la diócesis Barbastro-Monzón, Juan José Omella, a la diócesis Calahorra-La Calzada y Logroño. Omella había estado al servicio de la diócesis durante más de cuatro años. Cargo ha había complementado con el de Administrador Apostólico de las diócesis de Huesca y Jaca. Cerca de un lustro trabajando por y para los feligreses de esta diócesis, a los que quiso traer los bienes pertenecientes a las parroquias altoaragoneses, depositadas en la diócesis de Lerida, y que tiene previsto albergar en el futuro Museo Diocesano del fue impulsor.

El Colegio de Consultores designaba al Vicario General de la diócesis, Pedro Escartín, como Administrador Diócesano mientras la Santa Sede decidiera el Obispo. El nuevo Obispo se hará cargo de una diócesis que tiene una población superior a los cien mil habitantes, con más de 250 parroquias atendidas por 72 sacerdotes y 20 religiosos, distribuidos entre los seis arciprestazgos del Bajo Cinca, Cinca Medio, La Litera, Sobrarbe, Ribagorza y Somontano.

El Presidente del Gobierno de Aragón confirmaba que la inversión del proyecto de rehabilitación del Palacio Episcopal y su entorno está contemplada en los presupuestos del próximo año. El proyecto redactado por el arquitecto, José Miguel Ferrando, tiene un plazo de ejecución de veinticuatro meses y un presupuesto de siete millones de euros.

Iglesias confía que la devolución se haga efectiva en breve espacio de tiempo, según las conclusiones de la reunión que mantenía con el Nuncio de Su Santidad en España, Manuel Monteiro.

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