Cartas al director: Nunca pasa nada....

Gerardo Báguena, Patronato de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos

No necesitamos imaginarnos las montañas del futuro, ni siquiera tenemos que pensar qué excursión haremos o qué especies podremos observar, la ecuación es sencillas: si aparece el ?Hombre? sale la fauna. Es triste y evidente que cada vez son menores las oportunidades que tenemos de observar fauna en libertad, hace tan sólo 4 años, el 6 de enero de 2000 desaparecía la última cabra montes del Pirineo.

Llevamos una vida alabando las montañas pirenaicas, disfrutando por sus veredas, siendo aunque sin saberlo, depositarios y testigos de un patrimonio natural de fauna y flora de ríos y barrancos que languidece por nuestro egoísmo, que las usa y las olvida, para volver a ellas cuando heridos, queremos descansar y tonificarnos con su magnífica simpleza.

Qué montañas queremos si las especies que las forman son matadas a tiros otra vez con la cobarde excusa (eran seis cazadores) de ?en defensa personal?. Recordemos el último incidente hace ahora 6 años, otra osa con su cría era matada por la espalda en el pirineo francés oriental también ?en defensa personal?, igualmente por un vecino francés que cazaba corzos fuera de temporada.

Hay muchas preguntas que deberían ser contestadas ¿dónde están los fondos dedicados a conservar el oso si, lo esencial, no somos capaces de hacerlo? ¿cómo se puede entrar con perros y armas de fuego en una zona pirenaica donde se esconde la última osa con su raquítica cría de 9 meses de edad? ¿acaso queremos domesticar las montañas implantando en su geografía remontes, pistas y ocio? ¿dónde está el sentido común...?

La extinción es sinónimo de empobrecimiento y éste a su vez de miseria, hoy los pirineos son más miserables que nunca.

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