Verde huerta con letras en blanco

Lorenzo Río

Se dice que Huesca vive la fiesta una vez al año. Me refiero a sus fiestas patronales, las de San Lorenzo, que durante 7 días sumen a la ciudad en el jolgorio y el bullicio de los miles de peñistas que abarrotan sus calles para vivir la fiesta. Pero lo cierto es que hay una parte de la ciudad que la vive doblemente, no por mayor intensidad sino por hacerlo dos veces, me refiero. Es el Barrio de Santo Domingo y San Martín, que por supuesto que se suma al blanco y verde de agosto, pero también se suma a él ya en pleno otoño. Y es que para quien no lo sepa celebramos San Martín, el patrón de este barrio que estos días vive su semana grande.

Las celebraciones arrancaban este sábado y desde ese día figura también el tradicional cartel de ?Viva San Martín?. Cartel que desde años y años se sitúa al inicio de las Fiestas en el Coso Bajo, en su confluencia con la calle Lanuza. Un cartel en verde y blanco, en ?verde huerta y letras en blanco? como lo calificó en su discurso a los vecinos la mantenedora de las fiestas de este año, Pilar Bolea, vicerrectora del Campus de Huesca y vecina del barrio.

Una semana de actos preparados con mucho esfuerzo, el del notable grupo de jóvenes que forman uno de los barrios más unidos y participativos de la ciudad (por no decir el que más, nunca es bueno entrar en comparaciones), uno de esos barrios que te da sensación de ser una pequeña ciudad aparte donde la gente se conoce, participa, colabora y hasta se quiere. Así es Santo Domingo y San Martín; uno de los barrios históricos de Huesca pero que no se ha querido quedar al carro de los avances. Acoge una zona en plena expansión, el campus de Huesca con su futuro nuevo polideportivo, junto al que se sitúa ya la nueva piscina Almériz; un barrio que en breve contará ya en su totalidad con una nueva biblioteca, y que recientemente estrenaba nuevo párroco, don Joaquín Zamora, recibido con los brazos abiertos, como siempre se suele realizar en este barrio a todo el que llega de fuera. También a la inmigración, no la olvidemos. Santo Domingo y San Martín es uno de esos barrios que ha tenido que aprender ya a convivir con este fenómeno y desde luego, lo está haciendo.

Es momento para la fiesta, para disfrutar del trabajo bien hecho, de todos esos actos que con emoción han preparado los vecinos de Santo Domingo y San Martín. Y ahora a disfrutar, a festejar, a correr con los cabezudos y a participar en los bailes nocturnos, que hoy también es tiempo de fiesta aunque no sea agosto.

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