El Ayuntamiento acuerda el cese cautelar de la actividad de Magdalenas Heras en Monzón

2004111009 magdalenas heras.jpg

La concejal de Urbanismo, Elisa Sanjuán, ha explicado la decisión del Ayuntamiento de Monzón del cese cautelar de la actividad de Magdalenas Heras en el plazo de diez días, tras no haber ejecutado la zona verde vinculada a la licencia de apertura y no haber tramitado la licencia de actividad. En este plazo la empresa podrá deshacerse de los materiales perecederos, no obstante el empresario podrá continuar la actividad en el caso que legalice la empresa.

En principio, si no hay hechos concluyentes y determinantes por parte de la empresa, al cabo de ese período, sino cierra, se dará mandato a la Guardia Civil para que ejecute el cierre de la firma de repostería.

La edil de Urbanismo, que estaba acompañada por el primer teniente de alcalde, Manuel Campo y el concejal de Desarrollo, Juan Antonio Blasco, ha insistido en que bajo ningún concepto y menos con amenazas de querellas se va a dejar de cumplir la decisión municipal, aportando que sólo podría haber una flexibilización si hay hechos, aunque después de la experiencia ( cuatro meses que se acordaron con el consejero de industria) mantiene sus dudas.

La edil se refiere a la petición por parte de la empresa de documentación para interponer una querella contra los ediles del equipo de gobierno y los técnicos que han intervenido en el expediente por presuntos delitos de prevaricación continuada, falsedad de documento público y oficial e infidelidad en la custodia documental.

El ayuntamiento, en caso de demostrar la empresa que quiere legalizar su situación, que es posible, facilitará la tarea, a la vez que recuerda la reclamación de un grupo de vecinos por ruidos y que han solicitado una indemnización de 120.000 euros, que podría recaer en las arcas municipales.

Recordar que en junio, el ayuntamiento de Monzón incoa un expediente de cierre de actividad sobre las dos fábricas de Magdalenas Heras, la empresa amenaza entonces con un expediente de regulación para la plantilla ( 70 trabajadores), interviene el consejero de Industria con el que se pacta un plazo de cuatro meses para ejecutar la zona verde y cederla al ayuntamiento y legalizar la actividad. Transcurre el plazo y no se hace nada ni se tramita. El ayuntamiento pasa la comprobación de la nueva fábrica y descubre una tercera línea de producción sin declarar. Ello tras un nuevo informe jurídico hace que el Ayuntamiento de Monzón continúe con el expediente paralizado y decida el cese cautelar de la actividad en el plazo de diez días. Ahora sólo el empresario con hechos podría evitar el cierre, según Elisa Sanjuán.

Comentarios