Alcohol

José Luis Rodrigo

El alcohol es la droga más consumida en nuestro entorno sociocultural, de la que más se abusa, objeto de una gran tolerancia social. Según los últimos estudios en Aragón 7 de cada 10 jóvenes aragoneses consume alcohol durante el fin de semana. Según el observatorio español sobre drogas, estamos asistiendo a una mayor penetración social del uso de alcohol , sobre todo en los jóvenes.

Los adolescentes han pasado de la cultura de la litrona de los años 80, al patrón nórdico de los 90 ( consumo en atracones los fines de semana) Los adolescentes son, sobre todo, consumidores de fines de semana , días festivos y fiestas patronales. Para el consumo semanal la edad es de 14 años. Los jóvenes de 20 a 24 años son los que con mayor frecuencia se emborrachan.

Si estos datos se extrapolan al conjunto de la comunidad autónoma, con cerca de 210.000 jóvenes, se realiza un gasto en alcohol de 240 millones de pesetas semanales, es decir, 18.000 millones al año. La DGA en el 98 ya explicaba que la juventud destina una media de 3.000 pesetas a bebidas alcohólicas, el 50 % de su presupuesto para tiempo libre, una situación que calificó de "preocupante", por lo que es necesario poner en marcha mecanismos que contribuyan a demorar lo más posible la edad de inicio en el consumo de las consideradas drogas legales, que "cada vez es más temprana".

Otro de los aspectos que se ponen de manifiesto es que cuando más tarde regresan a casa los jóvenes más copas han tomado; "la noche y el alcohol están íntimamente relacionados".

Tampoco se observan diferencias en el consumo entre los jóvenes que viven en las ciudades y los del ámbito rural. Los primeros se concentran en las zonas de bares y los segundos se trasladan a las cabeceras de comarca, donde se ubican las discotecas y los disco bares.

El alcohol es la droga que más problemas sociales y sanitarios causa. Accidentes de tráfico, malos tratos, problemas de salud...........Impulsar la prevención en edades tempranas debe ser objetivo urgente y prioritario en la escuela, en la familia y en la sociedad, promoviendo actitudes críticas en los adolescentes frente a modelos socialmente aceptados, así como potenciar valores de ocio no relacionados con el alcohol. Cambios de actitud en el ámbito familiar, medidas policías y leyes más estrictas, mejorar los programas de prevención o formulas más imaginativas para el tiempo de ocio son algunas claves.

Comentarios