Cartas al director: Fracasos y alineaciones de una cumbre

Nacho Alcalde Herrero, Presidente CHA-Somontano

Zaragoza ha puesto el suelo y la cumbre hispano-francesa ha ratificado lo que la racionalidad no puede asumir, que hemos llegado al techo. Un fracaso por un lado y una alienante obsesión del Gobierno PSOE-PAR en cuanto al transporte transpirenaico por ferrocarril es la resaca que esa reunión deja en Aragón.

El ambiente con el Canfranero estaba en su punto. Como tantas veces se habían sumado manifestaciones de apoyo, concentraciones e incluso vimos a CREFCO-CRELOC saludando a Chirac y Zapatero. Sin embargo la conclusión es un aria de chirriante alocución. Ante la propuesta de proporcionar seguridad, economía y disponibilidad al paso de mercancías entre Francia y España la respuesta ha sido un golpe bajo: que se hagan cargo los gobiernos regionales del gasto de la reapertura de la línea Canfranc-Olorón. Dicho en francés, para no parecer descorteses: ?La réouverture de la ligne Pau-Canfranc est du ressort des régions? según Gilles de Robien (Ministro de Fomento francés)

Hasta el propio Heraldo de Aragón, reiterativamente le daba la puntilla: ?La reapertura del Canfranc, en cambio, queda relegada oficialmente como proyecto de interés regional, difícilmente viable?.

Así pues, en este tema lo primero ha supuesto un fracaso rotundo. Lo segundo una contumacia equivocada y muy lesiva para la ordenación del territorio aragonés. Hablamos de la travesía ferroviaria por el Pirineo Central. (TPC)

Aún nos deben una justificación científica, clara y debatida sobre el empeño de hacer pasar el tren por el macizo de Vignemale-Comachibosa. Todas las razones que se expresan sólo están relacionadas con ser el corredor de los zaragozanos al Pirineo, que es absolutamente Jaca, y de ahí se ha derivado directamente una decisión política. Pues da la impresión que donde se dice política falta un adjetivo, absolutista. No se ha sometido esta decisión a debate ni se han seguido con racionalidad las conclusiones del estudio que hace tiempo encargó el Gobierno de Aragón para conocer las alternativas que ese paso podía ofrecer y su priorización. Lo cierto es que el Vignemale-Comachibosa no es la mejor solución.

Y por si no estuviera claro lo poco claro del argumentario del Gobierno PSOE-PAR en este asunto, Francia ha borrado de los papeles el topónimo tan querido por nuestro Gobierno. De momento no será por ninguna parte hasta que haya una nueva minicumbre pirenaica entre ambos Estados que decida por donde se ha de perforar el túnel ferroviario.

Una vez más insistimos sobre la idoneidad del paso ferroviario por el corredor del Cinca/Ésera. La creación de una nueva infraestructura en una zona carente absolutamente de ferrocarril y muy necesitada de desarrollo, el trazado más directo a Toulouse, el paso por la zona que más mercancías puede aportar en el Alto Aragón, la disponibilidad de tren en Louchon mismo, son buenos argumentos, pero es que además hay que saber que en Hautes-Pyrénées ya hay contestación contra el Vignemale-Comachibosa. ¿Cuántos años deberán pasar para allanar ese camino abrupto? Pregúntenselo al túnel del Somport.

En definitiva, para la reunión de regiones y CCAA hispano-francesa próxima se debería no tirar la toalla con el Canfranc y abrir el proyecto para la TPC a la zona del Cinca/Ésera. Lo demás será perseverar en el error, error pernicioso y mayúsculo para el futuro de Aragón.

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