Desencuentro entre administración y gitanos para trasladar las caballerizas

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El Instituto Municipal de Fomento (IFM) y el ayuntamiento de Huesca van a agotar todas las vías posibles para que la cooperativa gitana Graiste llegue a un acuerdo que permita cerrar las actuales e ilegales caballerizas de la zona norte del Polígono Monzú trasladándolas a un terreno en la carretera de Apiés. Las negociaciones, que vienen manteniéndose desde hace meses, han quedado rotas por parte de Graiste,al abandonar la reunión de este lunes, n la que estaba previsto firmar el convenio.

En la actualidad la ubicación del polígono Monzú es irregular. Ante esta situación, el IMF y ayuntamiento de Huesca, vienen trabajando desde hace meses en la solución a este asunto. Se han buscado formulas que permitan mantener los puestos de trabajo, legalizar la explotación y ubicarla en otro lugar. Los propietarios de la instalación del Polígono Monzú han abandonado este lunes la reunión y han solicitado, a la Subdelegación del Gobierno en Huesca, permiso para manifestarse esta semana en las puertas del ayuntamiento.

El IMF lleva varios meses ?negociando? y ha indicado que ?no aceptará presiones de ningún tipo?. Desde la Casa Consistorial se indica que ?las subvenciones de dinero público deben estar muy estudiadas y con garantía de que se van a ejecutar los compromisos?.

De esta forma, tras varias reuniones en las que, además del ayuntamiento han participado el Servicio Provincial de Agricultura, el Seprona de la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Policía Local se había redactado un convenio por el que el IMF concedía a Graiste una ayuda de 52.000 ? para sufragar los gastos de constitución en cooperativa, construcción de cuadras, instalaciones , maquinaria y utillaje de la nueva instalación en un terreno en la carretera de Apiés que se compraba al ayuntamiento. También el consistorio se comprometía a costear las obras necesarias para el suministro de agua hasta la nueva instalación equina con el vallado del terreno.

Entre las condiciones que pone el IFM para ejecutar el acuerdo se especifica que se entregará la subvención una vez ejecutado el traslado y construida la nueva instalación. Además Graiste debe comprometerse a mantener el nivel de empleo, cumplir la normativa sobre instalaciones ganaderas, a no enajenar o ceder durante un plazo de 15 años las nuevas instalaciones, a constituir un aval por el importe de las subvención recibida y a renunciar cualquier indemnización por el abandono del actual emplazamiento que es irregular.

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