La provincia de Huesca cuenta con cinco Espacios Naturales Protegidos

Estos Espacios Naturales Protegidos (ENP) de la provincia oscense, están repartidos de la siguiente forma: un parque nacional, el de Ordesa y Monte Perdido, dos parques naturales: Posets-Maladeta y la Sierra y los cañones de Guara, un monumento natural como los Glaciares Pirenaicos, un refugio de fauna silvestre en la Laguna de Sariñena y por último un sitio natural de interés nacional que es San Juan de la Peña.

El primero y el más conocido, es sin duda, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, que por antigüedad, es el segundo parque nacional del país, declarado en el año 1918. Está situado al norte de la provincia, en plena comarca de Sobrarbe, presidido por el Monte Perdido y coronado por su glaciar. El parque fue declarado también ZEPA (Zona de Especial Protección para las AVES). Posee una gran cantidad de ecosistemas en los distintos niveles de altitud, con influencias atlánticas y mediterráneas, que hace que la flora y fauna existente sea muy rica y diversa.

El parque natural de Posets-Maladeta es un conjunto montañoso ubicado en el sector más nororiental del Pirineo oscense, en los Pirineos centrales, en el límite con Francia y con la provincia de Lérida. Es un área representativa de la alta montaña pirenaica, dónde se encuentran algunas de las cumbres más altas de la Península Ibérica (la mayoría superan los 3.000 metros de altitud), además cuenta con los glaciares más extensos de los Pirineos, cerca de un centenar de ibones y una elevada calidad ecológica, paisajística y natural. También está catalogado como ZEPA y allí habitan especies como el quebrantahuesos o el águila real.

Otro parque natural es el de la Sierra y los Cañones de Guara. Donde las sierras están cortadas de norte a sur por profundos cañones en los que pasan los ríos Flumen, Guatizalema, Alcanadre o Vero, gargantas y desfiladeros que, junto con las cuevas, simas o mallos, configuran un territorio sumamente llamativo y un relieve bastante abrupto, particularmente en su vertiente meridional. El Parque ha sido declarado asimismo Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y allí podemos encontrar distintas especies como el quebrantahuesos, el buitre leonado o el alimoche entre otras.

Como monumento natural, encontramos los Glaciares Pirenaicos, bajo esta denominación se agrupan 20 glaciares distintos, (cada uno de los cuales ha sido declarado Monumento Natural), en siete macizos pirenaicos ubicados entre los valles del río Gállego y el Noguera Ribagorzana, son los glaciares más meridionales de Europa, aunque en las últimas dos décadas han perdido la mayor parte de su masa helada, corriendo el riesgo incluso de desaparecer en los próximos años.

En Los Monegros oscenses, entre las cuencas de los ríos Alcanadre y Flumen, aparece una amplia extensión de agua de origen endorréico: la Laguna de Sariñena, declarado como ENP en 1995.

La aridez de su clima, con pocas precipitaciones y la intensa evaporación durante el verano, han provocado una acumulación de sales tanto en el agua como en los terrenos circundantes de la laguna, que han favorecido la presencia de una rica vegetación en sus proximidades. En la actualidad un anillo de carrizo (planta gramínea) rodea la laguna y numerosas especies de aves construyen allí sus nidos, además, sirve como lugar de paso para muchas aves migratorias, por lo que se trata de una de las zonas más importantes para las aves en Aragón.

Por último, como sitio natural de interés nacional, encontramos en nuestra provincia a San Juan de la Peña, por antigüedad, se trata del tercer espacio de protección existente en España, declarado por una Real Orden en 1920. Se conoce fundamentalmente por albergar el que fuera el monasterio aragonés más importante en la Alta Edad Media además del primer panteón real de Aragón, cabe destacar también que el Monte de San Juan de la Peña constituye uno de los más destacados ecosistemas aragoneses de media montaña.

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