Compás de espera para las obras de la nueva residencia de sacerdotes

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Los responsables de la Diócesis de Huesca se encuentran a la espera de recibir el permiso de obras para comenzar los trabajos de remodelación del antiguo de edificio de las Siervas de María, con el fin de destinarlo a residencia de sacerdotes. El ayuntamiento oscense dio el visto bueno al proyecto, y en diciembre fue la Comisión Provincial de Patrimonio, quien lo ratificó.

Y es que, cualquier obra que se realice en el entorno del Casco Antiguo de Huesca, y más ésta que se encuentra en plena plaza de la Catedral, debe ser revisada por la Comisión Provincial de Patrimonio. Tras cumplimentar los dos trámites, se espera que en breve llegue el permiso definitivo. En este momento, en la Diócesis se cuenta con dos empresas interesadas en esta obra, que han presentado ya proyectos y presupuesto, y entre las que habrá que decidir.

Las obras previstas en lo que fue convento de las Siervas de María, que estas monjas regalaron al Obispado al marchar de la ciudad, contemplan la remodelación del edificio existente en la actualidad, además de la construcción de un semisótano para aparcamientos, en la parte trasera del inmueble, que se encuentra ajardinada. Allí también se levantará un edificio de tres plantas, de unos 100 metros cuadrados cada una. La posibilidad de estas actuaciones ya quedó contemplada en el Plan General de Ordenación Urbana.

El convento se remodelará de forma que, en la planta baja quedarán una capilla y una sala para unas 30 ó 40 personas, donde mantener reuniones de grupos o de oración. En las otras plantas, se redistribuirán, tras tirar los tabiques actuales, diez habitaciones, una sala, una cocina y un comedor. En el nuevo edificio de tres plantas, se ubicarán las bibliotecas del Seminario y del Obispado, además de alguna sala de consulta. La actual residencia de sacerdotes, ubicada en el Seminario, cuenta con una media docena de sacerdotes, residiendo de forma permanente, además de otros cuatro que acuden diariamente a comer.

Junto a este proyecto, hay otro firmado por el arquitecto Antonio Naval, que contemplaría el añadir un arco que uniría el convento de las Siervas con el Museo Diocesano y la residencia del Obispo, lo que permitiría a los sacerdotes pasar de un edificio a otro. Al ser un paso elevado, se tiene que pronunciar la Dirección General de Patrimonio, además de que, de ser aprobado, habría de realizarse una modificación del Plan General de Ordenación Urbana, todo un trámite que llevaría bastante tiempo.

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