Cartas al director: Mucho ruido y pocas nueces.

Nacho Jordán

Sº Ejecutivo Provincial

La celebración de carácter lúdico sobre el fin de la lucha en el colectivo de Limpieza por quienes en las últimas fechas han organizado una huelga en el sector se antoja cuando menos prematura. La negociación del convenio colectivo ha de hacerse en la mesa negociadora y no termina hasta que se firma el convenio en esa mesa, hecho que aún no se ha producido. Hasta ahora lo único que tenemos son dos acuerdos previos firmados en el SAMA suscritos parcialmente por algunos de quienes forman la mesa en la que finalmente debe firmarse el Convenio.

Sorprende que en estos días no se hayan celebrado Asambleas informativas sobre el contenido del nuevo Acuerdo. Quizá es que haya poco que explicar de nuevo o se tema un nuevo rechazo si se explica con detenimiento su contenido. Pues tiempo ha habido y hay para informar con detalle, y no se está haciendo, por lo menos no con el mismo esmero que con el anterior. Como consecuencia del rechazo del colectivo del acuerdo de Noviembre pasado se produjo un compromiso en una serie de objetivos de mejoras de aquél Acuerdo. Cabe pensar que todos esos objetivos, o buena parte de ellos, se han visto satisfechos aunque no se hayan anunciado para darles publicidad ?aunque sea algo sorprendente actuar así desde un sindicato-, y más después de una huelga calificada de exitosa.

La lucha en el sector de Limpieza no ha hecho más que comenzar y quien anuncie el punto y final, como se hace artificialmente, se equivoca, más a más porque cuando los fuegos de artificio se apaguen, su ruido y su eco cesen, estarán los resultados reales sobre la mesa. Entonces los trabajadores de limpieza nos dirán si tienen algo que celebrar pues ya no será lo que les cuenten unos u otros, o lo que lean en la prensa, sino lo que vean en sus nóminas. Y se intuye que no hay muchos motivos para la celebraciones.

Quienes ejercen la representación sindical mayoritaria, no pueden mantener el engaño por más tiempo, así que anunciar el punto y final y un gran logro, celebrándolo a bombo y platillo cuando aún no se ha firmado siquiera el Convenio, es lo único que les queda. Da la impresión de que se ha tirado la toalla en la defensa de los trabajadores de Limpieza, no hoy, sino desde el 25 de Febrero, pues a la vista de lo publicado en los medios al día siguiente, poco hay que celebrar. Esperemos todos una sorpresa y que solo nos hayan contado una parte de ese gran logro.

Se equivocan de medio a medio quienes se obstinan en tratar los problemas laborales de este colectivo como un problema de mujeres. Tan mal pagado va a estar un hombre como una mujer por el mismo trabajo en este sector. La lucha feminista es necesaria mientras exista el machismo, pero no es en la lucha sindical donde encontrará la salida para un colectivo donde su mayor problema no es estar mal pagado por ser mujeres, sino porque su trabajo está infravalorado tanto por quienes lo compran como, lo que es más preocupante, por quienes lo venden.

Mucho ruido y pocas nueces ¿y las nueces quién se las ha llevado? Aquí ha sacado tajada todo el que podía excepto los trabajadores de limpieza. Con el Acuerdo firmado, las Patronales se han pulido los años 2003 y 2004, por no hablar de lo que se avecina en el presente y en el futuro, les deben quemar las manos de frotárselas. La CGT y CNT, con una aportación testimonial, han obtenido publicidad gratis, pues nada tenían que perder. Se les ha dado un papel y una relevancia por la Patronal que solo ellos podrán explicar para dos sindicatos que no tienen representación en la mesa de negociación del Convenio. Y CC.OO., ha sacado lo que realmente subyacía en su decisión inicial de hacer de comparecer a CC.OO. y a UGT frente a la Patronal con dos plataformas: la mayoría sindical. Mayoría ejercida de forma prepotente e insultante en solitario desde el principio, con una inquina rallante en la paranoia hacia UGT, echándonos primero la culpa de ser la causa de todos los problemas e insinuando ahora que no somos parte de su solución. Menuda solución.

Es posible que haya a quien le guste mucho de leer su nombre en los medios, ver su foto en los periódicos, oírse en la radio, verse en la televisión o dedicarse a dar lecciones públicas de buen sindicalismo a terceros. Alguien que se haya entregado estos dos años sobre todo al descrédito ajeno, a alimentar el ego propio y a alimentar una concepción visionaria y personalista del sindicalismo, unido todo ello a una escasa preparación técnica, que puedan ser en su conjunto los mimbres de este resultado. Y ya perdonarán, pero como persona, quizá esté muy equivocado y en realidad sobre quien recae esa responsabilidad, sea un deshecho de virtudes sin traducción justa, pese a sus declaraciones públicas, en mejora alguna para el colectivo al que se dice valorar tanto.

Anticipándome a la más que previsible y furibunda respuesta que estas líneas recibirán, solo decir que en UGT hemos trabajado y seguiremos trabajando en la defensa de los trabajadores de limpieza, porque en definitiva los insultos y descalificaciones, con el tiempo, solo sirven para dejar a cada cual en el lugar que le corresponde, se tenga razón o no. Solo el trabajo bien hecho da resultados útiles a quienes representamos. Por el contrario, la demagogia, la mentira y la falta de preparación, dan los resultados que pronto todo el colectivo acabarán padeciendo. El punto y final en la lucha lo han de poner los trabajadores, no un concierto.

El cava lo abriremos cuando se firme el convenio si hay motivo, sino, el único ruido que oirán de UGT será el eco del colectivo y de su lucha continua en contra de una Patronal prepotente y de un sindicato que predica su mayoría desde la incapacidad. Cuando el Convenio se haya firmado explicaremos su contenido y la decisión de firmarlo o no por UGT, no antes.

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