Cartas al Director: En este 8 de Marzo de 2005...

CC.OO.

Estimados/as Colegas/as:

En 1975 (año de la Primera Conferencia Mundial de la Mujer celebrada en la ciudad de México) las Naciones Unidas establecieron el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, en conmemoración de un trágico acontecimiento ocurrido en 1908 en la ciudad de Nueva York. Ese año miles de costureras industriales se declararon en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, una jornada de trabajo más corta, entrenamiento y el rechazo al trabajo infantil. Durante la huelga, murieron quemadas en un incendio provocado 129 trabajadoras

Desde entonces las mujeres en general y las trabajadoras en particular han recorrido un largo camino jalonado de viejas y nuevas luchas; problemas de antes y de hoy... avances indudables y dificultades aún presentes, encarando la realidad cada vez con mayor energía, legitimidad y convicción para afirmar el derecho a la ciudadanía plena y a la participación en igualdad de condiciones, en todos los ámbitos.

Miles de maestras, de trabajadoras de la educación en todas las regiones, en todos los niveles educativos han formado parte como pioneras, de esa larga lucha por la causa de las mujeres corriendo graves riesgos muchas veces,. Es nuestra historia, la de nuestras compañeras de ayer y de hoy, una historia de la que todos y todas podemos sentirnos orgullosas/os.

Hitos importantes en la construcción de ?otro modo de ser (mujer) más humano y libre? fueron la Conferencia Mundial de derechos humanos (Viena,1993) y sobretodo la IVª Conferencia Mundial de la Mujer de Beijing, hace 10 años. Beijing dejó los documentos más importantes jamás producidos sobre la situación y los derechos de las mujeres, su Declaración política y la Plataforma de Acción. Allí quedaron plasmados en las doce áreas de interes los compromisos de la comunidad internacional, de los gobiernos del mundo, hacia las mujeres.

Han pasado 10 años, la Comisión de la Condición de la Mujer de la ONU, organismo responsable de dar seguimiento a la aplicación de los compromisos de Beijing 1995 y Beijing+5 -2000- tiene frente a si el desafío de realizar en su 49ª Sesión ordinaria, (Marzo 2005) la revisión y evaluación de lo realizado para cumplir con las promesas hechas a las mujeres. Negar que se han dado pasos hacia adelante sería injusto, sobre todo para las mujeres que han empujado desde todos los ámbitos, desde los sindicatos y la sociedad civil organizada, el pleno cumplimiento de lo estipulado en todas las áreas de interes de la Plataforma. La condición de la mujer ha cambiado de manera evidente en los últimos años y se han logrado avances sin duda notables.

Sin embargo, estamos lejos de poder lanzar las campanas a vuelo...en especial en la actualidad...Los avances (lo hemos aprendido muchas veces pagando un precio doloroso) no están garantizados para siempre...los retrocesos son posibles y es más en algunos lugares están ocurriendo. Un ejemplo claro en algunas regiones es el fenómeno creciente de deserción escolar que afecta sobre todo a las niñas y que muchas veces enmascaran las estadísticas cuando hablan solo de ?acceso? a la educación y no de retención. Las causas las conocemos bien, políticas económicas de signo neoliberal, ajustes estructurales que reducen la inversión en los servicios públicos esenciales (como la educación y la salud), procesos de privatización de la escuela pública abiertos o encubiertos. Todo esto acompañado y promovido muchas veces por gobiernos de corte conservador que quieren ?devolver? a la mujer a su ?rol natural?, y también por mensajes religiosos que censuran el derecho de las mujeres sobre su cuerpo, su sexualidad y sus derechos reproductivos...

Nuestro objetivo en este 8 de marzo es hacer que los gobiernos reunidos en las Naciones Unidas ratifiquen todos y cada uno de los compromisos asumidos, sin nuevos pretextos ni dilaciones. Asimismo, hacer que la revisión de Beijing no quede aislada de la reunión que en setiembre próximo realice el primer análisis del cumplimiento de las Metas de Desarrollo del Milenio (MDM).

Nuestra respuesta a los que intentan mostrarnos que el futuro, será una vuelta al pasado, es ahora como siempre, el trabajo colectivo, las redes, nuestra organización. Las/os trabajadoras/os de la educación tenemos un impresionante instrumento de cambio entre las manos. No permitamos que se vuelva estéril, no dejemos que se convierta en reproductor de los viejos hábitos patriarcales, de la discriminación que padecen aún tantas mujeres y niñas.

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