El obispo de Huesca y Jaca, en la Comisión Permante de la Conferencia Episcopal

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Finalmente se han cumplido las previsiones, y el obispo de Huesca y Jaca, Jesús Sanz, va a formar parte, a partir de ahora, de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, dentro del nuevo organigrama de la Conferencia Episcopal, que este martes renovaba a su presidente, con la elección por sorpresa del obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez.

En las últimas horas, todos los rumores apuntaban a la figura de Jesús Sanz, para responsabilizarse del área de Vida Consagrada, es decir de aquella faceta que afecta a los religiosos. Una elección no casual, si tenemos en cuenta que el obispo de Huesca y Jaca es, además, fraile franciscano. De hecho, el obispo que asume la presidencia de esta área suele ser siempre un religioso.

A partir de ahora, su misión sera la de coordinar el trabajo de la Conferencia Episcopal en todo lo que se refiere a los religiosos y religiosas, tanto de clausura, como de vida activa. Entre sus cometidos estarán los de organizar encuentros con los superiores de los institutos religiosos así como otro tipo de actividades a lo largo del año.

A pesar de la buena noticia que supone esta elección, ya que demuestra la buena situación del obispo altoaragonés, el nombramiento preocupa en las diócesis de Huesca y Jaca, donde se ve con inquietud el poco tiempo que, a partir de ahora, podrá dedicarles. Y es que el trabajo en ambas diócesis, además de las responsabilidades que tenía hasta ahora, provocaban que pudiese estar pocos días, cada mes, en cada una de las zonas. Un tiempo que, se supone, ahora todavía se reducirá más.

El vicario episcopal de la Diócesis de Huesca, José Antonio Satué, ha mostrado su satisfacción porque los propios hermanos obispos hayan elegido a Jesús Sanz para esta responsabilidad. En su opinión, esto supondrá más trabajo y menos disponibilidad, pero se confía en la capacidad del obispo así como en la ayuda de los diocesanos, para que pueda desempeñar su trabajo.

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