El cierre de la RN-134 al transporte, todo un cúmulo de problemas

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Todas las partes afectadas por el cierre al tráfico de vehículos pesados en la parte francesa del valle del Aspe acusan las afecciones que se están produciendo por esta situación. Estaciones de esquí en el lado francés, el turismo que llegaba a Canfranc o el sobrecoste que deben asumir los transportistas son tan sólo algunos de los problemas.

Desde el Gobierno de Aragón se asegura que han hecho todo lo que estaba en su mano, incluso desde el Gobierno central, para acelerar la cuestión. Europa ha anunciado que va a pedir explicaciones a Francia. Para el alcalde de Canfranc, donde muchos vecinos ya piensan en el Estanguet y su paralelismo con este problema, se ha tardado demasiado.

Los transportistas recuerdan que de poco han servido los 240 millones de euros de inversión en el túnel de Somport, si no pueden utilizarlo los camiones y autobuses, que ahora deben sumar unos 300 kilómetros más a sus desplazamientos para ir por la Junquera o Irún. En su opinión, esta carretera debería convertirse en el tercer paso fronterizo español con Europa.

Los vecinos del valle del Aspe se sienten impotentes, son muy pocos y están muy lejos de París. En el valle viven tan sólo 2.400 habitantes repartidos en 13 pueblos. Tampoco entienden por qué el Estado no pone dinero para reparar una carretera que dista mucho de ser digna.

En el Gobierno de Aragón confirman que si este asunto dependiera de la administración autonómica aragonesa, ya estaría resuelto. Tras la construcción del túnel de Somport, todo apuntaba a una nueva carretera que sustituyera a la RN-134. Sería una obra complicada, pero posible.

Existe unanimidad a la hora de asegurar que no se puede separar el transporte de mercancías del de viajeros en autobús. Tan sólo en la estación de esquí de Somport, en este mes de cierre de la carretera, se han perdido 5.000 usos de esquí de fondo, además de los problemas en los albergues del valle. En Canfranc también se acusa la ausencia de los autobuses que llevaban turistas a Lourdes o los propios excursionistas que iban a Francia.

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