Jesús Sanz, dispuesto a ayudar y animar a los religiosos

En el transcurso de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal, el obispo de Huesca y Jaca, Jesús Sanz, fue elegido por mayoría absoluta presidente de la Comisión para la Vida Consagrada. Su mandato es de tres años renovables. Sus objetivos principales serán la formación y la asistencia espiritual a las diferentes Comunidades y estilos de Vida Consagrada.

De hecho, Jesús Sanz ya está trabajando en ello con su equipo de trabajo. Con ésta, son tres las reponsabilidades que recaen en él, un reto, en su opinión, que tratará de resolver de la mejor manera posible, sin que afecte a la atención que debe dispensar a sus diocesanos.

Como presidente de la Comisión para la Vida Consagrada, su cometido es ayudar a los demás obispos en las cuestiones que tienen que ver con la Vida Consagrada en cualquiera de sus formas, como monasterios de clausura, religiosos de vida activa que trabajan en pastoral, en el campo sanitario o educativo, los miembros de Institutos Seculares o las nuevas formas de consagración. También les ayudarán, animarán y acompañarán. Finalmente, su cometido consiste también en mantener una relación mutua fluida, cordial y corresponsable con las Instituciones que representan a los diversos colectivos de consagrados.

Como radiografía de la situación actual, Jesús Sanz cree que junto al envejecimiento que se da en no pocas Congregacions por la falta de vocaciones, también se da una vitalidad admirable en las nuevas formas de vida consagrada. Desde su nombramiento, está elaborando con su euqipo de trabajo una planificación que contempla ayuda real, tanto a los monasterios de clausura como a las otras formas de consagración en la vida activa, que pasará por la formación, la asistencia espiritual, alguna publicación periódica y resolver paulatinamente los puntos más complejos, debido a la falta de vocaciones, al envejecimiento de las comunidades y a un cierto desencanto.

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