Cartas al Director: Una situación intolerable en la que Aragón se juega el futuro

CEOS-CEPYME

Nos encontramos ante una situación intolerable e inaceptable e insostenible en la que los aragoneses nos jugamos mucho. El cierre del tráfico de vehículos pesados desde el pasado 9 de febrero por la aparición de un socavón en la RN-134, la carretera francesa de acceso al túnel de Somport, ha hecho que termine de aflorar la exasperación por el estado de lo que, al menos sobre el papel, debería ser un auténtico eje europeo de comunicaciones. ¿De qué nos sirve contar con el Somport, considerado como uno de los túneles más modernos y seguros de Europa? ¿Para qué se ha hecho allí una inversión multimillonaria?

Es increíble, y por lo tanto indignante, que en pleno siglo XXI pueda permitirse que el gobierno francés diga que hasta julio no estará arreglado un socavón que está produciendo unos perjuicios económicos tremendos. El sector del turismo y del transporte son grandes perjudicados, pues se está obligando a realizar todos los transportes por Irún o La Junquera, duplicando el kilometraje de algunas rutas, con los consiguientes aumentos de costes. Pero es que no es menos indignante que las autoridades francesas reconozcan que la RN-134, que es un camino asfaltado más que una carretera, no tendrá realizados sus proyectos de mejora antes del año 2.018 como muy pronto. Mientras tanto, seguirá presentando un estado vergonzoso.

Hay que actuar rápido y con energía ante la manifiesta falta de voluntad política por parte del gobierno francés para mejorar sus comunicaciones. El gobierno galo mira sólo al norte, descuida los intereses de las empresas y ciudadanos del sur de Francia, y olvida que al otro lado de los Pirineos vivimos 50 millones de europeos. Y parece no recordar que se trata de un eje, el E-7, en el que la Unión Europea ha invertido cuantiosos recursos con la pretensión de mejorar las comunicaciones entre ambos países.

Una delegación aragonesa encabezada por el Gobierno de Aragón, y en la que han participado la Cámara de Comercio, CEOS-CEPYME Huesca y Federación Empresarial de Transportes, han podido comprobar esta semana en Pau cómo los distintos interlocutores ratificaban los peores augurios. Los resultados de la visita han sido decepcionantes, en expresión del propio presidente del Gobierno de Aragón.

Por lo tanto, consideramos que, ante la actitud de ?oídos sordos? y la falta de voluntad política francesa, hay que recurrir a actitudes enérgicas. El gobierno español debe ser contundente. El presidente Rodríguez Zapatero debe demostrar que las buenas relaciones entre gobiernos sirven para algo más que para pronunciar discursos en el Parlamento francés. El presidente está en la obligación de recordar al gobierno francés que en abril de 1.991 España y Francia firmaron un acuerdo por el que la RN-134 se beneficiaría de una serie de actuaciones de acondicionamiento y mejora, tales como construcción de túneles y variantes o carriles para vehículos lentos. Han pasado ya 14 años y muy poco, por no decir nada, se ha realizado, la finalización de las obras se demoran hasta dentro de 15 años y los recursos económicos se derivan a otras infraestructuras menos urgentes.

Además, el gobierno central debería dirigirse a la Unión Europea para recabar su respaldo en las actuaciones de presión a Francia pues, como ya hemos dicho, se trata de un eje de relevancia continental en cuyo favor ha invertido millones de euros para construir el túnel de Somport.

Y luego, claro está, queda el recurso de la movilización social, ciudadana, sindical, empresarial y política, tanto en el Aquitania como en Aragón. Lamentablemente, en ocasiones parece que el gobierno francés no entiende otro lenguaje. Los movimientos sociales y económicos del Aquitania deben hacer oír su voz bien alto. Y allí debemos estar los aragoneses para apoyarles en sus demandas al gobierno francés.

Comentarios