El valle del Aspe, lejos de la contaminación por el paso de camiones

Una empresa francesa, Airaq, ha hecho público en internet un estudio sobre el aire que se respira en el valle del Aspe. Se trataba de conocer si, tras la apertura del túnel de Somport, ha aumentado la contaminación. Los niveles de dioxido de nitrógeno, o de monóxido de carbono han aumentado en los dos últimos años, pero quedan todavía muy lejos de los límites. De hecho, en una calle de Pau hay cuatro veces más monóxido de carbono que en el valle del Aspe.

Según explica el diario francés Sudouest, el aire en el valle es ?respirable?. La empresa ha elaborado un dossier de un centenar de páginas, que también contiene una síntesis, en el que explica cómo ha evolucionado la calidad del aire desde que se cosntruyó el túnel de Somport. Son los resultados de un estudio efectuado a petición del ministerio de Ecología en dos ocasiones: en 2002 (antes de la inauguración del túnel) y en 2004.

Se trata de cálculos y deducciones que demuestran que, si bien la presencia de algunos contaminantes ha aumentado desde la puesta en servicio de esta infraestructura, viendo pasar en época normal, a cerca de 300 camiones al día, las cantidades son muy débiles y se encuentran muy por debajo de los valores límites anuales.

El diario galo recuerda que la empresa Airaq ha utilizado varios métodos para realizar estos controles. Esta sociedad especializada ubicó 236 tubos durante un mes, en cincuenta y cinco lugares diferentes, repartidos a lo largo de la carretera RN 134. También utilizó un laboratorio móvil, que se desplazó a las localidades de Urdós, Canfranc y en la entrada francesa del túnel, e igualmente realizó mediciones en el interior del túnel, con ayuda de aparatos específicos. Todo este proceso permitió constatar un claro aumento de los niveles de dióxido de nitrógeno dentro del túnel, y en menor medida en la carretera francesa que transita por el puerto, donde el entorno natural permite una mejor dispersión de los contaminantes. Las concentraciones más fuertes se constataron en Urdos, donde esos agentes contaminantes se dispersan peor, debido a la presenca de edificios. Aún así son muy débiles: 3,53 microgramos por metro cúbico en 2004 (en lugar de los 1,68 de 2002), mientras que el valor límite es de 52 microgramos y que el objetivo de calidad está fijado en 40 microgramos.

Y la misma constatación se realizó con el monóxido de carbono. La cantidad aumenta en Urdos y a la entrada del túnel, pero quedándose muy por debajo del umbral límite fijado para un plazo de ocho horas: 218 y 203 microgramos por metro cúbico, respectivamente, para un límite máximo permitido de 10.000 microgramos. En este caso, además, recuerdan que la proporción de monóxido de carbono es cuatro veces más elevada en la calle Samonzet de Pau, que en los lugares controlados del valle del Aspe. Y, finalmente, en cuanto al ozono, si los valores constatados son elevados y superiores a las normas reglamentarias, los estudios dicen que serían más debido a los efectos de la altitud, que de la circulación.

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