Naxé continuará el 8 de abril en Jaca el Ciclo de Cafés-tertulia sobre prevención de drogas

La asociación Naxé continuará el día 8 de abril el ciclo de Cafés-tertulia, dirigido a padres, madres, educadores y adultos comprometidos con los temas de drogodependencias y educación. Esta sesión se dedicará al tema ?Cannabis: consumos terapéuticos, recreativos...?, a cargo de Rafael Borrás, del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona. Será a las ocho de la tarde en el Casino de Jaca.

Actualmente, el cannabis es una de las drogas modernas más polémicas que existen. Mientras que una parte de la comunidad científica considera que su toxicidad es muy baja y que no crea adicción física, otros están en contra de su uso porque consideran que se ha convertido en un sustitutivo del tabaco para muchos jóvenes. Desde tiempos antiguos el cannabis ha sido usado como hierba medicinal en muchos países del mundo, como sedante leve, para el tratamiento de insomnio, de molestias gástricas y como medicación complementaria para los enfermos terminales. En este sentido, se ha informado de sus efectos beneficiosos como analgésico cuando otros tratamientos no han sido capaces de proporcionar alivio.

Sin embargo, también se ha comprobado que aunque el cannabis no crea adicción física, algunos consumidores de esta sustancia desarrollan una dependencia psicológica como sucede con otras drogas. En estos casos, se ha demostrado que un uso prolongado y abusivo causa daños cerebrales y pérdidas de memoria a corto plazo, así como bronquitis u otros trastornos torácicos por la inhalación frecuente de sus vapores.

Los derivados del cannabis son la droga ilegal que más se consumen en el mundo. Según el Boletín del United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC, 2004) cerca de 150 millones de personas consumen derivados del cáñamo en todos los continentes, dándose los mayores consumos en zonas de Asia, aunque si hablamos de términos relativos, los mayores se producen en Occidente, concretamente en Estados Unidos, Australia y dentro de Europa, en Holanda, Rep. Checa y España. Así mismo, es la droga de mayor tráfico y sólo en el 2002 el volumen de lo confiscado (unas 6000 tm. (entre hierba y resina) supone más de 15 veces lo aprehendido de cocaína y 100 veces lo de heroína (UNODC, 2004). Los mayores productores se encuentran en Estados Unidos (marihuana) y en Marruecos (hachís). Hasta tal punto se ha extendido su consumo que es considerado por determinados colectivos con apariencia de legalidad. La lucha a favor y en contra de despenalizar su consumo y comercialización supone el estandarte de muchas corrientes políticas y sociales sobre todo al hablar de Occidente.

Si hablamos de España, el consumo del cannabis entre los jóvenes adultos y los adolescentes ha aumentado hasta el 35 por ciento, según datos de la OEDT (Observatorio Español de Toxicomanías), lo que ha alarmado a muchos expertos que consideran que su uso puede derivar en un abuso o adicción. Su consumo se ha ido consolidando desde los años 70 y así las estadísticas nos hablan de que aproximadamente el 24,5 % de la población española entre 15 y 64 años lo había probado alguna vez en la vida y aproximadamente un 6,5 % de esa misma población lo había hecho en los 30 últimos días (datos de Observatorio Español sobre Drogas, DGPNSD, ?Prevalencia del consumo de cannabis en la población española entre 15 y 64 años. 1995-2001). A los 18 años más de la mitad de la juventud española ha probado algún derivado del cannabis, si bien es cierto que en la mayoría de los casos, tras algunas pruebas, desisten y no se llega a consumos habituales según datos de la Dirección General de Plan nacional sobre Drogas (DGPNSD) para el año 2000.

Los expertos entienden que, esta amplia extensión de la utilización de los derivados del cannabis, es un reflejo de los cambios en las percepciones sociales en torno a esta sustancia (Megías et al. 2000, Gamella y Jiménez Rodrigo, 2004).

En cuanto al tipo de consumidor español, este fenómeno alcanza amplios espectros en cuanto a la distribución por edades, sexo, perfil económico, cultural, etc., aunque hay que añadir que una parte del aumento de ese consumo en la última década se debe al incremento del consumo femenino, fundamentalmente adolescentes y jóvenes. Pero si toda esta controversia no fuese suficiente, ahora se unen sus posibles usos terapéuticos o medicinales de componentes del cannabis. Las iniciativas de los gobiernos de Catalunya y Andalucía, que plantean el uso del cannabis con fines terapéuticos en pacientes con cáncer, esclerosis múltiple, sida o dolor crónico entre otras patologías, han vuelto a levantar la polémica.

Así pues, esta sustancia sigue de plena actualidad. La Asociación Naxé, en esta ocasión intenta poner su granito de arena para aclarar algunos aspectos y convoca a todas las personas interesadas en este tema a su siguiente Café-tertulia a realizar el próximo 8 de abril, en el Casino de Jaca.

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