La Plataforma de las Montañas apunta intereses urbanísticos en la crisis de Panticosa

En un escrito la Plataforma de las Montañas se ha pronunciado ante los problemas que graves de la estación Aramón-Panticosa, con imprtantes perdidas económicas y escasos clientes durante los últimos años que la han llevado a un agujero financiero de más de 6 millones de euros. Balance económico de una empresa ?privada? en el que no quiere entrar a valorar la citada plataforma. Pero sí indica que ?parece preocupante que esta empresa reciba desde el gobierno un tratamiento extremadamente benevolente en la concesión de licencias de recalificación y en la aprobación de los estudios de impacto ambiental de sus obras en la alta montaña. Así como temores en las soluciones que la empresa y algunas administraciones públicas están planteando a problemas como el de Panticosa.?

En su comunicado continúan manifestando que ?como aragoneses que cotizan a los presupuestos, tenemos serias dudas de que la mejor solución ante un negocio ruinoso sea seguir derrochando grandes cantidades de dinero, público para más señas, en vez de buscar alternativas más eficientes y económicas. Nos preocupa que se hable de una inversión de más de 40 millones de euros de dinero público para conseguir saldar las deudas de esta empresa privada?.

Por otro lado, nos preocupa que se esté barajando, como solución complementaria, la destrucción de un patrimonio natural de relevancia, un destacado paisaje de montaña, reconvirtiéndolo en un solar recalificado y entregado a la especulación urbanística de determinadas constructoras. Una vez más, Aramón insinúa el manido chantaje de ?ante la quiebra, recalificación. Especulación o ruina?.

El reciente, y todavía sin resolver, desastre de Aramón-Formigal nos debería haber enseñado que la solución no es insistir justamente en lo que ha creado los problemas, en más inversiones faraónicas, más desmontes, más especulación urbanística, más esquilmación del patrimonio natural y del paisaje de montaña, sino que consiste en buscar otras opciones, bien conocidas y que apuestan por la calidad, que son más eficaces y menos impactantes.

Finalizan indicando que ?asistimos preocupados a la germinación de un nuevo desastre similar al de Aramón-Formigal pero transplantado a Aramón-Panticosa. Por fortuna, todavía se está a tiempo de arrancar esta mala hierba antes de que germine, si hay voluntad política para reencauzar este proceso?.

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