Cartas al Director: La crisis del agua en la ciudad de Huesca

Miguel Ángel Solana Garcés

Portavoz de CHA en el Ayuntamiento de Huesca

Resulta una obviedad señalar que la situación del embalse de Vadiello, suministro principal de agua de boca a la ciudad de Huesca, es más que preocupante. Con tan solo 2,66 hm3 disponibles, de los 15,3 de capacidad, nos encontramos ante la peor de las situaciones vividas en los últimos años: la posibilidad de llegar al verano sin un incremento significativo del agua embalsada comienza a vislumbrarse como la más real de las hipótesis.

Dos certezas quiero reseñar ante ello: la primera que Huesca dispondrá de agua de boca para sus necesidades más perentorias sin ningún género de duda; la disponibilidad de aguas subterráneas y la relativa proximidad de Valdabra, junto con las posibilidades que la tecnología actual nos ofrece si se acompaña de presupuestos suficientes, me hacen ser así de categórico. La segunda es que nos encontramos ante el peor de los escenarios posibles para tomar decisiones de esta naturaleza y que a ello ha contribuido la propia actitud de Fernando Elboj, mirando para otro lado hasta hace cuatro días, que ha dejado pasar seis años de su mandato sin darle al tema del abastecimiento de agua en la ciudad la prioridad que se merecía; seguramente porque conlleva inversiones que entierran dinero y resultan mucho menos rentables cuando lo que se busca, con desmedido afán, es titulares y fotos en los medios de comunicación.

Huesca no tiene porqué volver a sufrir episodios como el actual cuando el sistema Vadiello-Montearagón puede resultar más que suficiente para una ciudad de hasta 100.000 habitantes. Para ello es necesaria la culminación de dicho embalse, la puesta en marcha de una imprescindible potabilizadora, un depósito de compensación , la renovación de las tuberías que hacen llegar el agua a nuestra ciudad, la utilización en nuestras zonas verdes de las aguas subterráneas y la renovación de las partes más deterioradas de nuestra red urbana. Si además podemos contar con una conexión más o menos permanente con Valdabra miel sobre hojuelas.

Pero que el futuro esté despejado si ponemos en marcha las inversiones necesarias no quiere decir que debamos olvidarnos de qué y quienes nos han traído hasta aquí. En este momento llama poderosamente la atención que Montearagón, obra de amplio acuerdo político y social, esté como está después de que fueran inauguradas las obras en abril de 1995, es decir hace 10 años. Y más poderosamente llama la atención que el PP se rasgue ahora las vestiduras y toque a rebato cuando hasta hace un año, y tras 8 años de su gobierno, la política hidráulica de este país estaba priorizando las gigantescas inversiones públicas, incluidos fondos europeos, para una gestión del agua que si algo fomentaba era ponerla al servicio de usos especulativo en el litoral mediterráneo en lugar de las necesarias inversiones para abastecimiento de calidad en las ciudades y pueblos.

No menos chocante resulta que el gobierno de Aragón PSOE-PAR titular de un flamante Instituto Aragonés del Agua parezca llamarse a andana cuando debiera estar, entre otras cosas, liderando la puesta en marcha de mancomunidades de aguas, o fórmula similar, para potenciar el uso compartido de las fuentes de suministro por zonas amplias del territorio aragonés. Un ejemplo de ello seríaimpulsar una amplia red de abastecimiento conjunto desde Vadiello- Montearagón que incluyese a Huesca y pueblos de su entorno necesitados de mejoras importantes en la calidad de su abastecimiento (Chimillas, Banastas, Alerre,....). Basta mirar a nuestra vecina Navarra para ver el efecto de las políticas que se materializan en este sentido.

Pero por supuesto, qué decir del papel jugado por el Ayuntamiento de Huesca.Con responsabilidades compartidas con corporaciones anteriores, el PSOE y Fernando Elboj son grandes responsables del desaguisado actual. Cundo se constata que desde el año 1993, cuando hicimos una inversión de 250 millones de pesetas hasta 2005, que hemos vuelto a invertir 200 millones (1,2 millones de ?), hemos atravesado un desierto inversor. Cuando, a pesar de las reiteradas demandas de nuestro Grupo para poner en marcha un Plan Global del Agua, constatamos que no hacemos ninguna campaña de sensibilización, que nuestras zonas verdes las regamos con aguas tratadas ignorando los acuíferos, que la renovación sistemática en la red no existe, que de los 7 hm3 servidos (es decir la barbaridad de 422 litros/hab/día), tan sólo facturamos 4,2 en gran parte debido a las fugas. Cuando todo esto pasa es porque al actual equipo de gobierno del PSOE el tema le ha importado más bien poco. Y que no se nos vuelva a vender la inversión del colector, en gran medida financiado por Europa, porque no podemos hacer un urbanismo expansivo como el actual que nos genera abundantes recursos por venta de suelos y olvidarnos que requiere de la necesaria ampliación de infraestructuras.

En fin que, considerando todo lo anterior, es obvia la necesidad de mejorar el magnífico pero insuficiente suministro que tenemos desde Vadiello y, sobre todo, que de una vez por todas pongamos en marcha un servicio de gestión del agua, público desde el punto de vista de CHA, moderno y bien dotado de recursos humanos y materiales. La nefasta gestión y el derroche que durante años hemos hecho de este recurso vital no pueden continuar ni un día más.

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