Rubén Plaza se sitúa como líder de la Vuelta a Aragón

El corredor del Comunidad Valenciana Rubén Plaza se ha adjudicado este sábado la etapa decisiva de la Vuelta Ciclista Aragón, la cronoescalada de once kilómetros entre Herrera de los Navarros y el Santuario de la Virgen de Herrera. De este modo, a falta de una sola etapa, la del domingo, Plaza se convierte en líder de la prueba y máximo favorito para alzarse con el triunfo final.

Una bonita ascensión, jalonada por el viento, el frío y la presencia de la nieve, ha supuesto este sábado una doble consagración en la Vuelta Ciclista a Aragón. Por un lado, se ha presentado en sociedad el alto del Santuario de Herrera, un trazado no muy largo pero tremendamente intenso, siete kilómetros de rampas con desniveles de hasta el 16%. Si en lugar de estar en el sur de la provincia de Zaragoza, el Alto de Herrera salpicara alguna gran cordillera, sería un final ideal para la mejor etapa montañosa de una gran vuelta.

Por el otro lado, la cuarta etapa de este sábado, la cronoescalada entre Herrera de los Navarros y el mencionado Santuario de la Virgen de Herrera, ha elevado al alicantino Rubén Plaza como máximo favorito para la victoria final en la ronda aragonesa. Plaza ha cubierto los once kilómetros de la ascensión en 24 minutos; sólo el inglés Charles Wegelius y el español Luis Pérez han logrado coronar el Santuario de Herrera a menos de un minuto del corredor del Comunidad Valenciana.

Así las cosas, Rubén Plaza asalta el liderato de la clasificación general con 20 segundos de ventaja sobre Luis Pérez y 21 sobre Wegelius. El ruso Vladimir Efimkin, que partía el sábado con el jersey amarillo, no ha podido mantener ni su privilegiada posición no un lugar entre los tres primeros. Ahora es cuarto en la general, a 56 segundos del nuevo líder. El alemán Jan Ullrich ha comenzado bien la ascensión, pero las rampas finales, las más duras, le han pasado factura. Queda a casi dos minutos de Plaza en la general.

De esta manera, la etapa final del domingo entre las localidades de Borja e Illueca, en Zaragoza, se advierte como un paseo triunfal de Plaza. Un paseo, eso sí, nada relajado. Los casi 140 kilómetros de este recorrido final aguardan el paso por el alto de Aguarón, a 50 kilómetros del final, y una llegada a la meta que mira hacia arriba, un último kilómetro de ascensión poco apto para sprinters y sí válido para escapadas.

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