Aragón y Asturias suscriben un protocolo de colaboración en medio ambiente

El consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Alfredo Boné, y el consejero de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras del Gobierno del Principado de Asturias, Francisco González, han presentado en Zaragoza el protocolo de colaboración en conservación y gestión del medio natural que van a suscribir ambas Comunidades Autónomas.

Según el protocolo, Asturias y Aragón comparten similitudes geográficas, especialmente en sus hábitat de montaña, que justifican establecer mecanismos de cooperación en gestión de los recursos y espacios naturales, especies de fauna y flora, y recursos de caza y pesca. La colaboración conllevará el intercambio de información, experiencias y actuaciones, en ámbitos como la Red Natura 2000 y modelos de gestión de la biodiversidad en especies catalogadas como el quebrantahuesos, el urogallo, oso pardo, buitre leonado, alimoche o águila real, incluyendo los centros de recuperación.

RECUPERACIÓN DEL QUEBRANTAHUESOS

El protocolo incluye un programa de cooperación entre el Principado de Asturias, el Gobierno de Aragón y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), entidad que viene realizando desde el año 2001 proyectos de conservación con la población de esta especie en el norte de España, tal como ha explicado el director de los trabajos, Gerardo Báguena, durante la presentación del proyecto.

En España, el quebrantahuesos se extinguió durante el pasado siglo de los principales macizos montañosos por los que se encontraba distribuido: Cordillera Cantábrica, Sistema Ibérico, Sistema Central, Sierra Morena y Sistemas Béticos y Penibéticos, quedando un núcleo poblacional en los Pirineos, único que muestra una tendencia demográfica positiva, gracias a los esfuerzos realizados por el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón en el desarrollo del Plan de Recuperación del Quebrantahuesos aprobado en el año 1994 y actualizado en 2003. Actualmente, la población pirenaica de quebrantahuesos supone el 82 por ciento de la población reproductora europea.

Para disminuir el riesgo de extinción local que amenaza a la población pirenaica de quebrantahuesos, los esfuerzos no se limitan al área de distribución actual, sino que también se realizan labores de manejo del hábitat en los territorios de distribución potencial, es decir, aquellas áreas que son receptoras habituales de ejemplares durante su periodo de dispersión.

El corredor Cantábrico-Pirenaico -que une las estribaciones occidentales de Pirineos con la Cordillera Cantábrica atravesando la Vasco-Cantábrica- es en los últimos años el principal territorio receptor de quebrantahuesos en sus desplazamientos fuera del área de distribución actual. De hecho, desde 1980, los Picos de Europa recogen el 88 por ciento de las observaciones de quebrantahuesos fuera de la cordillera pirenaica, configurándose como el principal frente de colonización potencial de la especie en España.

Por tanto, el territorio montañoso del Principado de Asturias constituye una región esencial en la recuperación de la población española de quebrantahuesos. En este sentido, desde julio de 2002 el Principado de Asturias está participando en la puesta en marcha de actuaciones encaminadas a establecer las condiciones ambientales y sociales que favorezcan la recolonización natural y el asentamiento permanente del quebrantahuesos, donde se extinguió por causas antrópicas en los años 40 del pasado siglo.

Cabe destacar el proyecto LIFE "Recuperación del Quebrantahuesos en los Picos de Europa", que comenzó en julio de 2002. Los estudios realizados manifiestan la idoneidad de las montañas asturianas para albergar a la especie gracias al mantenimiento de las prácticas tradicionales de la zona, basadas en un manejo del ganado en régimen extensivo abierto, así como de la actual población de rebecos, considerada esenciales en la recuperación y conservación de la especie.

En este sentido se desea consolidar una iniciativa que permita la recuperación de esta especie en el norte de España mediante el desarrollo de programas de cooperación institucional entre las Comunidades Autónomas del norte peninsular y entidades privadas. Uno de los objetivos es la mejora y conservación de los hábitats incluidos en los Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) y Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPAs) del norte peninsular a través de la aplicación de la Estrategia para la Recuperación del Quebrantahuesos en España y de la Red Natura 2000.

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