En Sabiñánigo una pinzelada de innovación a las fiestas, es contando con la nostalgia

Juan Manuel Fonseca.

El actual equipo del Consejo Sectorial de Fiestas de Sabiñánigo, como el anterior, siempre han intentado trabajar con el esfuerzo de sus recursos humanos y el económico, este último por debajo de las pretensiones de ofrecer un programa lo más atractivo posible.

A unos ochenta días del comienzo de las fiestas, ya tenemos pregonero, Fernando Escartín, ya contamos con las serrablesas, con los principales conciertos y actuaciones y es en este último apartado donde cada año el Consejo debe pasar con más rigor la reválida de su trabajo. Es difícil el contentar a todos, sobre todo en estos tiempos donde existe una mayor pluralidad. Pero como bien me recuerda una compañera, muchos tienen añoranzas de aquellos conciertos con las principales figuras de la canción del momento, que congregaban a numeroso público de la provincia en las piscinas de Sabiñánigo. Estos y otros son los que ahora demandan ?el arriesgar?, no sé si mucho o poco, a la hora de programar las actuaciones.

En la cruz de la moneda, los que voluntariamente trabajan en hacer las fiestas y señalan que ? en estos tiempos las tendencias han cambiado, los conciertos son caros y estamos saturados de actividades?, vamos que ya no es novedad el pollo a la chilindrón de la abuela.

Pero todos debemos hacer el esfuerzo de querer la innovación, que es querer la audacia dentro de las propias actividades de la vida con miras a generar nuevas ideas. La innovación comienza alejarnos de los despachos de las grandes reuniones. Independientemente de nuestros conocimientos, experiencia o relaciones, hay que salir y observar nuestro entorno, especialmente si el público es la meta.

Por eso este año, aparte de las novedades que nos puedan presentar en el programa festivo o descubrir cada uno, se debe aplaudir la idea lanzada por Ángel Bara, componente que fue del grupo sabiñániguense Medelnort, de realizar el día 25 de julio un concierto especial para volver a reunir algunos de sus integrantes, junto a los de las orquestas serrablesas de los setenta, Sabi ´s y Musical 71. Una propuesta que si consigue salir adelante, será poner esa pincelada al cuadro de la innovación, contando con la nostalgia.

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