Cartas al director: El Palacio de Congresos y Exposiciones

Por Germán Sanromán

Presidente de la Mesa de Contratación del Ayuntamiento de Huesca

Llegamos al final del largo proceso administrativo para la adjudicación del futuro Palacio de Congresos y Exposiciones, que previsiblemente culminará el mes de septiembre con el acta de replanteo y el inicio de las obras, lo que es una buena noticia para Huesca y para los Oscenses.

Y es que todo proceso político y administrativo tiene sus momentos y sus debates. El pasado noviembre debatimos hasta la saciedad el proyecto básico y, ante la disparidad de posiciones, el Pleno Municipal decidió con el apoyo mayoritario de doce de los veintiún concejales de la Corporación. Es la forma de tomar decisiones en un Estado Democrático y de Derecho. Y uno en su ingenuidad puede pensar: ?bueno una vez que se acaba un debate y el Pleno aprueba un proyecto, esto ya no es una propuesta de unos o de otros, sino que es un acuerdo de la Institución, de todos, y lo leal con la Institución debería ser el ver como lo sacamos adelante?. Esto es lo que lo que el Grupo Socialista ha intentado hacer y creo que hemos conseguido, a pesar de las trabas que la derecha política de esta Ciudad ha intentado poner. Y es que son como el ?perro del hortelano, que ni come ni deja comer?.

Todos los proyectos presentados eran buenos. Hasta el menos valorado, el de la empresa Tecprogesa, presentaba un equipo técnico solvente y cumplía dignamente los mínimos exigidos.

De las ocho propuestas analizadas, se ve claramente que había dos estrategias en su elaboración:

La de las que apostaban por ir a una gran baja económica para tener muchos puntos en el criterio de adjudicación; en cambio y consecuentemente, aportaban pocas mejoras al proyecto y menos técnicas y materiales. En este grupo estaban Fomento de Contratas y Constucciones (FCC) con la mayor baja, Dragados, Arascón y Nexo. De estas cuatro empresas, dos -FCC y Dragados- tenían además buenos equipos técnicos y por eso fueron las propuestas tercera y cuarta en la puntuación final, las otras dos prácticamente no tenían opciones y por eso quedaron en los puestos quinto y sexto.

La otra estrategia era ir a bajas menos significativas pero, a cambio, ofertar mejoras interesantes e importantes al proyecto, como fue el caso de las empresas Brues y Fernández, que quedó segunda con una puntuación final de 80,58 puntos sobre los 100 máximos teóricos, e Hinaco que, con 82,23 puntos, fue el proyecto ganador. Los proyectos de Tecprogesa y Estructuras Aragón quedaron los últimos porque, aparte de hacer bajas pequeñas, prácticamente no aportaban mejoras que destacar al proyecto.

Para terminar un resumen de por qué se propuso el proyecto de la empresa Hinaco:

Es el proyecto más equilibrado. Todos resuelven brillantemente la sala del auditorio, las de ponencias y la caja escénica, pero éste es el que mejor soluciona el espacio multiusos para ferias y exposiciones, tanto en la parte posterior semicubierta, como la aportación de una nueva planta sótano que puede aparcamientos, almacén, etc. Aspectos a tener en cuenta según demandaba el proyecto básico.

Presenta un equipo técnico muy equilibrado y brillante, uno de los mejores de España.

Su menor baja se justifica sobradamente por el aumento de superficie a construir (planta sótano) y por las mejoras arquitectónicas, fundamentalmente de la fachada y de los materiales con que la construye.

Como conclusión: es un buen proyecto que aporta mejoras interesantes, de ejecución clara y concisa, con un presupuesto final que aun incrementado el 15 por ciento previsto, es un millón de euros menor del precio de licitación; que prevé construir un edificio que Huesca necesitaba hace mucho tiempo y destinado a pervivir durante muchas generaciones. Su adjudicación ha seguido escrupulosamente el procedimiento inicial, al margen de las preferencias personales que unos u otros pudiéramos tener.

Las mismas pegas que el PAR y el PP ponen al proyecto propuesto se las pondrían a cualquiera de los otros siete que hubiéramos elegido, porque lo que parecen dar a entender es que no quieren que Huesca tenga un Palacio de Congresos y Exposiciones digno del orgullo de los ciudadanos. Actúan como los caciques de toda la vida, que durante todo el siglo XX relegaron al ostracismo a esta Ciudad.

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