CHA critica la política ganadera de la DGA sobre los cadáveres de animales

El diputado de CHA, Salvador Ariste, preguntará al consejero de Agricultura, Gonzalo Arguilé, si comparte el acuerdo de la Comisión de Agricultura del Congreso de los Diputados del 12 de abril que insta al Gobierno ?a impulsar el desarrollo de estudios y convenios entre Organismos de Investigación, Universidades, Administración y el propio sector para el desarrollo de nuevas técnicas de destrucción de cadáveres in situ en las explotaciones ganaderas de porcino, aves y conejos, como paso previo a una posible aprobación por las instancias comunitarias?.

La iniciativa fue presentada por el propio PSOE en el Congreso, partido al que pertenece el consejero de Agricultura y que, aquí en Aragón, votó en contra de una propuesta casi idéntica realizada por Chunta Aragonesista el pasado 2 de diciembre en las Cortes. Por aquellas fechas el departamento de Agricultura estaba a punto de poner en marcha el sistema obligatorio de recogida e incineración de cadáveres de animales en Aragón. ?Nuestro texto pedía concretamente que se impulsara también la búsqueda de alternativas a la incineración que siguieran permitiendo la eliminación de cadáveres en las propias granjas?, explica Ariste, para quien resulta ?inexplicable que el mismo partido sostenga posiciones tan radicalmente opuestas en este tema?.

La portavoz del PSOE en las Cortes, Rosa Pons, alegó entonces, para explicar su rechazo a la propuesta de CHA, que ésta no era ?coherente y razonable? ya que la eliminación de cadáveres animales en las granjas ?era un sistema cuya seguridad no estaba del todo controlada?. Sin embargo, el PSOE en el Congreso señalaba todo lo contrario y se hacía eco de las dudas de los sectores ganaderos afectados, ?en especial los intensivos, que temen por la difusión de enfermedades entre las explotaciones durante el proceso obligatorio de recogida de los cadáveres?.

Para CHA, el acuerdo del Congreso de los Diputados debería ser respaldado y seguido por el Gobierno de Aragón, abandonando la errónea teoría de Arguilé de que el transporte e incineración de cadáveres es símbolo de modernidad: ?en realidad, esta práctica, adoptada en el seno de la Unión Europea, es una imposición de los países húmedos del norte, que por las características de su clima y suelos, sólo pueden eliminar los animales muertos con este sistema y quieren café para todos, de tal forma que los países mediterráneos compartamos los mismos gastos y no les quitemos competitividad?, afirma Ariste.

Comentarios