Lluvia y piscinas

Nuria Garcés

No hemos sido conscientes de la situación de sequía que estábamos viviendo hasta que no le hemos visto las orejas al lobo. Que el ayuntamiento de Huesca anunciase que se iba a controlar el riego de parques y jardines, no parecía ir con muchos de nosotros. Nos pareció algo excepcional el anuncio de la traída de aguas del Canal del Cinca, que ha habido que improvisar con el fin de tranquilizar a los oscenses ante la posibilidad de que no lloviese, además de crearnos un colchón de seguridad en el caso de que siguiese sin llover todo lo que hace falta.

Pero el anuncio de las ?piscinas vacías? de este verano ha sido definitivo. La gente está nerviosa. Hay mucho apego por las piscinas en Huesca. El invierno aquí es muy largo (y este año ha sido muy frío). Por ello, esperamos los meses de junio, julio y agosto con auténticas ganas, para ir a la piscina. Para tomar el sol y, sobre todo, bañarnos. ¿Cómo será una piscina con el vaso vallado, vacío, seco?. ¿Se lo imaginan?. Todos confiamos en que la cosa cambie, en que llueva y mucho en las próximas semanas, aunque tampoco sé si es tiempo de que caiga tanta agua. Los más suspicaces comienzan a preguntarse qué ocurriría si las piscinas privadas acaban abriendo, mientras el común de los mortales se queda en el secano. Parece que no ocurrirá, pero la duda está ahí.

Lo peor es que, con lo que está lloviendo en estos días, que tampoco es tanto, estaba todo tan seco, las terrazas, los tejados, todo... que hemos empezado a encontrarnos goteras. Tantas ganas de lluvia y ahora ya estamos renegando de ella. ¡Vaya cantidad de sentimientos encontrados! Y todo por unas gotas...

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