Cartas al director: No podéis conducir por mi... pero podéis evitar mi muerte

David Rodríguez Abadías

Lamentablemente vuelvo a leer la misma noticia como tantas otras veces y lamentablemente tengo que volver a explicar a la gente que me rodea lo que representa un guardarrail para un motorista o un ciclista: La muerte.

Me dirijo a cualquier persona que no circule en motocicleta o bicicleta, nosotros, desgraciadamente, ya estamos suficientemente concienciados porque es difícil de encontrar a un usuario que no conozca a alguien asesinado o mutilado por estas "medidas de seguridad", cuando no a más de uno, que es más habitual todavía.

Deben saber que el problema no es el guardarail en sí sino el poste que lo sostiene. Tienen un perfil en forma de H que provoca que cualquier cosa que impacte contra ellos a una velocidad superior a 30 kms por hora quede seccionada como si de una guillotina se tratara. Presten atención a que he dicho 30 kms/hora, no 100, ni 150 ni 200. Así que le ruego que recapacite sobre la frase "iría a toda velocidad" que siempre se le pasa por la cabeza cuando lee este tipo de noticias.

Los motivos por los que yo como usuario de motocicleta tengo muchas probabilidades de protagonizar una de estas tristes noticias es tan sencillo como una mancha de aceite en la carretera, un pinchazo, un error al tomar una curva y mil más (sí, la posibilidad de caerme por exceso de velocidad la descarto y no por que me crea un gran piloto sino porque conduzco la moto con normalidad como la mayoría de moteros).

Cuando se produce una caída, lo normal es que el motorista se arrastre por el asfalto sin más consecuencia que quemaduras o golpes, a no ser que tope con un obstáculo que es cuando las lesiones se agravan. Si el obstáculo es un coche, un árbol o cualquier otra cosa, pues qué le vamos a hacer... pero cuando es una guillotina colocada ahí con conocimiento del peligro que supone, no me queda más remedio que pensar que estoy condenado a muerte por la pasividad del gobierno ante el goteo de muertes, de nada me sirven los anuncios tan cacareados en televisión y radio orientados a los usuarios de motocicleta si por otro lado están las carreteras plagadas de guillotinas esperándome en cada curva que no me van a permitir sobrevivir por pequeño que sea el accidente.

El gobierno parece que últimamente nos va haciendo más caso, pero no el suficiente, todo son promesas y buenas palabras, seguramente la muerte de este fin de semana no habría sucedido si las promesas fueran realidades. La solución a este problema es barata y sencilla: proteger estos postes. Para ello hay distintos sistemas incluido uno apoyado por la mutualidad general del motociclista que solucionaría el problema sin apenas coste. El problema aquí no es una guillotina sino que le dan más importancia al número de votos que conseguirían con la medida que al número de muertes que provoca el no aplicarla.

Sin más, solo invitarles a que cuando salgan en coche por cualquier carretera presten atención a las "protecciones" de cada curva, vean que están en prácticamente todas y acuérdense de que su amigo o pariente motorista solo con pisar una mancha de aceite a 30 por hora tiene muchas posibilidades de morir mientras la inmensa mayoría de la sociedad piensa "pobre, iría como un loco".

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