Defectos en el proyecto de carretera Aínsa-Campo retrasan su puesta en uso

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Todavía han de pasar varias semanas para que se ponga en marcha el tramo de carretera Aínsa-Campo, en la N-260, en el que se han invertido más de 40 millones de euros. La infraestructura ya está preparada desde hace 3 meses para poder ser utilizada; sin embargo, han surgido varios imprevistos que impiden que este tramo se abra al tráfico hasta este verano. El Ministerio de Fomento espera que durante la temporada estival ya se pueda utilizar, dada su importancia para facilitar el tránsito entre Sobrarbe y Ribagorza.

El diputado del Partido Popular por la provincia de Huesca, Ángel Pintado, pide información a Fomento sobre el hecho de que todavía no esté en uso un vial ya terminado.

José María Becana, diputado socialista por la provincia de Huesca, hace referencia a los problemas existentes en la actualidad con respecto al túnel a la altura de Campo. Dice que el proyecto original previó de forma incorrecta la acometida del suministro de energía eléctrica, no habiendo potencia suficiente para el funcionamiento efectivo de la infraestructura.

Además, a la altura de Foradada de Toscar, se han observado problemas de estabilidad de la ladera. Se han producido algunos desprendimientos y se está trabajando con el fin de garantizar al máximo la seguridad en este tramo de la carretera.

El tramo Aínsa-Campo tiene una longitud de 27 kilómetros y se han construido dos túneles de 710 metros y 395 metros de longitud. Además, se han habilitado 10 kilómetros de carril adicional para vehículos lentos en aquellos tramos de pendiente superior al 5 por ciento. Destacan igualmente las obras de evacuación de agua y las actuaciones para la integración de la obra en el entorno, como plantaciones, hidrosiembras y aportación de tierra vegetal, protección de barrancos, escolleras y tratamiento de taludes.

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