Cartas al director: Ayuntamiento de Banastás

Ángel Gracia Banzo, en calidad de Alcalde-Presidente del Ayuntamiento de Banastás por medio del presente escrito y con relación a las noticias publicadas en varios medios de comunicación, respecto a la búsqueda del felino que al parecer deambula por las zonas próximas al término municipal de Banastás, y más en concreto respecto de la noticia de que según el Seprona, el animal visto por los testigos presenciales no era un felino sino un perro mastín de la localidad de Puibolea, quiero precisar lo siguiente.

Que por parte de los vecinos de Banastás que fueron testigos del hecho, me ha sido comunicado en el día de hoy que en ningún momento pudieron confundirse con un perro, estando absoluta y rotundamente seguros de que lo que vieron era un felino tipo puma y no un perro, y mucho menos el perro mastín de Puibolea que ha salido en los medios de comunicación, el cual no tiene similitud que pudiera dar lugar a la confusión, que no la hubo. Se considera indigno y bochornoso la manipulación informativa dada a las fotografías de este mastín ya que tan sólo aparece la parte posterior del animal. Asimismo, puede observarse en la fotografía de los medios de comunicación como el mastín en cuestión es dócil y sociable y en ningún momento responde a un animal huidizo como todos los testigos han podido comprobar.

Que según me informan los testigos en ningún momento han reconocido las fotografías del mastín como el posible animal que fue visto por ellos, de allí su sorpresa con las noticias aparecidas hoy en la prensa. Asimismo me informan que se han puesto en contacto con el Seprona y que tal servicio reconoce que no ha salido de ellos la noticia de la identificación de las fotografías del mastín como posible animal avistado, desconociendo la fuente de la misma.

Que entiendo que el mastín de Puibolea ha servido de excusa para dar por terminada una búsqueda infructuosa cuando no contradictoria ya que a pesar de que se afirma que era un perro, el mismo servicio del Seprona (o por lo menos así se hace constar en la prensa) manifiesta que las huellas localizadas en Huerrios pueden pertenecer tanto a un perro como a un felino y que los testigos de Huerrios mantienen su apreciación de que se trataba de un felino y no de un perro.

Por la credibilidad y seriedad de los testigos y por la gravedad de la existencia en libertad de un animal peligroso, considero que antes de dar por finalizada dicha actuación es más prudente esperar a los resultados del laboratorio respecto de las huellas y heces recogidas y que han sido remitidas a Madrid, manteniendo la búsqueda con medios más eficaces y adecuados.

Que agradezco la rápida y profesional intervención del Seprona de la Guardia Civil en la búsqueda del animal, siendo no obstante consciente que para ello sirvió también como revulsivo el antecedente del avistamiento similar ocurrido unas semanas antes en la zona de Almudévar. Pero asimismo entiendo que los medios de rastreo no han sido los adecuados debido al excesivo ruido producido con los vehículos usados y al hecho de que no se han utilizado perros para ello. Cualquier cazador de jabalís sabe que las batidas requieren siempre perros y no vehículos. Por cierto, no me consta que con los medios usados ni tan siquiera se haya hecho salir de sus cobijos y madrigueras a la gran cantidad de jabalís que frecuentan los carrascales de la zona y que de cuando en cuando asolan los campos de maíz próximos.

Quiero especialmente expresar mi queja por la alarma social creada de la que no me considero responsable ni yo ni los testigos. Este Ayuntamiento de Banastás tan sólo cumplió con su obligación de poner en conocimiento del Servicio del Seprona al avistamiento del animal, debido a la posible peligrosidad que pudiera conllevar y a la sensación de inseguridad que el boca a boca había creado en la zona. Pero en todo momento, por el Ayuntamiento se mantuvo la discreción que requería el hecho, con la sorpresa de que nada más remitir el fax al Seprona, por parte de la Subdelegación del Gobierno se les dio inmediata cuenta a los medios de comunicación sin previamente constatar la realidad y alcance del hecho. Y mi intervención personal o de los testigos, antes los medios de comunicación lo fue posteriormente ante la insistencia de los mismos, y cuando ya la alarma social se había creado al no haberse mantenido la discreción necesaria y exigible a la Administración del Estado ante una noticia que iba a generar con total seguridad alarma social.

Para finalizar sólo quiero hacer constar que si por una suspensión de la búsqueda o no utilización de los medios adecuados hubiera en un futuro que lamentar desgracias personales, sólo sería responsable de ello la Administración del Estado y sus autoridades.

Por todo lo cual, solicito que se mantenga la búsqueda con métodos más adecuados, con la discreción que pueda mantenerse (que con la alarma generada ya puede ser poca), y con la intensidad necesaria. Reitero rotundamente la credibilidad de los testigos.

Firmado: Ángel Gracia, alcalde de Banastás, a 7 de junio de 2005.

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