Cartas al director: Estación Internacional de Canfranc

Alfredo Domingo Serrano

La Estación Internacional de Canfranc, edificio emblemático, querido por todos los aragoneses y admirado en toda Europa, por su línea, su grandiosidad y su belleza, ha siso merecedor de ser declarado Bien de Interés Cultural en 2002 por la DGA.

Su rehabilitación, que por fin se va a realizar, parece que no ha caído en manos políticas ni técnicas cuidadosas, entusiastas y responsables..

Hemos criticado la actitud ajena de determinados estamentos políticos de no acatar las resoluciones judiciales, y aquí, en Aragón, tenemos a nuestros políticos autonómicos, que se pasan por el arco del triunfo, la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, y persisten en querer meternos un proyecto, no de restauración, sino de modificación de la Estación de Canfranc, como si de un almacén de piensos se tratara.

Por favor, Don Javier Velasco, sea Vd. un buen Consejero de Obras Públicas, y si no entiende de lo que es un Bien de Interés Cultural, déjese aconsejar de los que si entienden y mucho. Lea Vd. atentamente la opinión de Doña Belén Boloqui (Heraldo de Aragón, 10 de Junio, pag. 36) Profesora de Historia del Arte y miembro de asociación para la defensa del Patrimonio Aragonés. Ella si que no tiene otro interés mas que defender lo nuestro, lo aragonés, lo monumental, para conservarlo perfectamente restaurado, con la misma figura y belleza con que fue construido hace cerca de un siglo.

También es de peso la opinión del Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Canfranc, Jorge López, manifestada en Heraldo de 26 de Mayo.

Debería explicarnos el Sr. Velasco o el portavoz del Gobierno Aragonés porqué el proyecto de rehabilitación que asciende a 6 millones de euros y va a dejar la Estación como era originalmente, es dejado a un lado contra la Sentencia del Tribunal, y prefieren el proyecto de modificación de 14 millones de euros, para dejar la Estación de forma que no sea la misma que se nos ha legado por la historia.

Tenemos los aragoneses derecho a que se nos de una explicación, pero no nos vengan con lo de las goteras, eso no se lo traga ni el mas tonto; hoy hay poca gente que se chupe el dedo.

¿Por qué, antes de embarcarse en esta desgraciada aventura, no se consulta a la opinión pública?. Puesto que vamos a ser los paganos, como siempre, opinemos sobre lo que se va a hacer con nuestro dinero. No piensen que, una vez terminada la obra, nos aguantaremos con el bodrio que se pretende hacer en esa maravilla arquitectónica; existen en democracia los conceptos de abuso de poder, precio político, castigo en las urnas, responsabilidades personales y económicas, etc.

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