CHA denuncia que Alfredo Cajal quiere manipular a los oscenses

Chunta Aragonesista hace referencia a unas declaraciones en los medios de comunicación hechas por el director del Instituto Aragonés del Agua, Alfredo Cajal, manifestando que ?Montearagón y Biscarrués serán la solución definitiva a los problemas de abastecimiento de Huesca?. Dicen los nacionalistas que Cajal demuestra dos cosas con estas palabras: el desconocimiento del asunto del que habla, y su intento con ellas de manipular a la sociedad oscense.

CHA asegura que en todo este largo episodio de sequía de Huesca en particular y Aragón en general, Cajal ha estado demasiado callado (seguramente porque tiene pocas cosas que decir cuando no se trata de repartir subvenciones que eso sí, en la más auténtica filosofía PAR, demasiadas veces están teledirigidas políticamente), y sin embargo ha entrado en el debate sobre los problemas de abastecimiento en la ciudad de Huesca como ?elefante en una cacharrería?. Dicen los nacionalistas que ante las declaraciones de Cajal sólo caben dos interpretaciones posibles:

La primera su nulo conocimiento y falta de criterios a la hora de hablar del tema que nos ocupa. Porque supone ignorar que con la traída de agua desde el Canal del Cinca tendremos un complemento más que suficiente a las concesiones ya existentes desde Vadiello y Montearagón y que por ello el debate es si nos centramos sólo en Vadiello-Cinca (ya que habremos hecho una inversión de 4,4 millones de ? que sería irracional dejar para casos de excepcionalidad) o mantenemos la opción de Montearagón cuya traída está pendiente de resolverse. En cualquier caso es impropio de quien tiene que apostar por la racionalidad impulsar el uso desde una cuarta fuente de suministro que en todo caso, y no se sabe cuando, nos aportaría aguas del Gállego a las que renunció la ciudad de Zaragoza, que lo tiene como río en su término municipal, por las dudas en la calidad. Es curioso que quiera para Huesca lo que su partido, el PAR, no quiso para Zaragoza.

La segunda posible interpretación es el intento, una vez más, de utilizar los temas del agua con fines vergonzosos y de manipulación de la opinión pública. El Sr. Cajal podría estar buscando la población de Huesca como masa crítica necesaria para impulsar el cada vez más cuestionado embalse de Biscarrués. Embalse que para la comarca a la que pertenece Huesca resulta altamente destructivo por serlo de uno de sus parajes emblemáticos y por cortar de raíz un emergente y con fututo potencial económico asociado al uso recreativo del agua, que él como responsable de un instituto con competencias también debiera impulsar. Y al propio tiempo también pudiera estar pretendiendo congraciarse con su entorno próximo de beneficiados del agua para riego tomando partido de una forma absolutamente inapropiada en alguien que debe dirigir una institución pública desde la imparcialidad.

Cualquiera de las dos interpretaciones, asegura CHA, cuestiona seriamente la valía de Cajal como director del IAA. Un organismo que debe estar al servicio de todos los ciudadanos y pueblos aragoneses al margen de su color político y sin preferencias desmedidas por el regadío como motor económico de nuestro futuro. Por ello, los nacionalistas dicen que haría bien el Sr. Cajal en impulsar que Aragón disponga de un auténtico instituto del agua, bien dotado de recursos técnicos, humanos y económicos, con capacidad para impulsar sistemas conjuntos de abastecimiento en alta y apostando por la implantación de las mejoras tecnológicas más avanzadas para el uso eficiente del agua o las sistemáticas campañas de sensibilización para todos los sectores económicos y sociales. Añaden que seguramente entonces podría aparecer en Huesca hablando con más conocimiento de causa y poniendo encima de la mesa una aportación para la ciudad más lustrosa que los 909.438 ? ,destinados al colector, invertidos desde el 2003 (en contraste con algunos ayuntamientos del PAR de menos de 500 habitantes que del Plan 2003-2005 han recibido más de 1.000.000 de euros).

Finalmente asegura la formación que resulta lamentable que una vez más se nos anuncie que inversiones para el agua en la ciudad provendrán, en lugar de del IAA como sería lógico, del convenio de presidencia. Una vez más se le niega a dicho fondo el carácter incondicionado y se utiliza para tapar lagunas en la gestión de áreas dirigidas por el PAR y servir de decorado fotográfico al Sr. Biel.

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